Administrar

L´antifranquisme cultural a les Illes

pobler | 06 Març, 2019 14:52 | facebook.com

Les llibreries de Palma en els 70: Logos i l´Ull de Vidre - Lluita política i cultural en temps de la dictadura franquista -


Librerías de Palma en los años 70: Logos y l´Ull de Vidre


Por José Mª Gago González (historiador)


Si los editores jugaron un papel destacado en la difusión cultural de los años sesenta, setenta y ochenta en las Islas, como en general lo hicieron en toda España, a través de unos libros escritos en catalán, unos catálogos diversos y novedosos que recogían las inquietudes literarias isleñas y enlazaban esos mismos repertorios con las tendencias culturales y literarias europeas de la segunda mitad del siglo XX, potenciando lengua, cultura e identidad nacional, que chocaba frontalmente con las ideas del régimen franquista. Los libreros no les fueron a la zaga de la mencionada difusión y recuperación cultural, a través de esos centros de sociabilidad que son las librerías. Librerías que no solo eran despachos de libros, antes al contrario, pues en general se trata de espacios de lectura, controversia y relación. Unas librerías que frecuentemente respondían, sobre todo en los setenta y ochenta, a nuevas formas de entender la relación del lector con el libro, más abierta, más dinámica, e incluso más democrática. En esas mismas librerías que podían ser centros de conspiración, salas de arte, lugares para presentar libros o espacios de conciertos; eran en las que se realizaban tertulias literarias o políticas y se vendían “bajo cuerda” libros prohibidos.

Esos emblemáticos lugares, más amplios unos o más modestos otros, todos ellos tenían como objetivo, gracias a las iniciativas de sus dueños, encargados o directores literarios, vender y difundir esos objetos prodigiosos, que no solo son entes materiales, sino instrumentos para el espíritu y la mente, incluso a veces armas políticas, y como consecuencia de ello no pocas veces censurados, requisados o en el peor de los casos quemados: los libros, que eran frecuentemente objetos de deseo, sano o insano, en el segundo caso llevaba a pérdidas cuantiosas, y en casos extremos a la quiebra de las librerías. Robos perpetrados por quienes enarbolando los argumentos de… precio excesivo, acceso libre a la cultura o medio de subsistencia practicaban la cleptomanía de forma más o menos impune.

Libreros que tenían procedencias personales e intelectuales muy diversas y trayectorias dispares, más exitosas unas o más frustrantes otras, unas largas y otras coyunturales, unas más políticas y otras más profesionales, pero todas sin excepción mientras duraron, de verdadero amor a los libros y lo que estos significaban, en una España que empezaba a cambiar, en lo social y en lo político, y que ellos a través de su actividad, no pocas veces arriesgada, contribuyeron y no poco a esos cambios para bien; aunque en un primer momento el acceso al libro estuviera limitado a unos pocos intelectuales, pero sobre todo en los setenta se amplió a una población más extensa y ávida de conocer, comprender y transformar una formación social histórica, que no satisfacía a casi nadie, como era la España del tardofranquismo.

En las librerías comenzaron a instalarse espacios para el libro en lengua propia, pero sobre todo libros, en todo el espacio de la librería, en catalán, euskera o gallego, unas lenguas ya normalizadas a las que los nuevos y más extensos lectores pudieran acceder con cierta naturalidad.

Libros, puestos al alcance de los clientes por los “nuevos” libreros, de todas las disciplinas, escritos ya en lengua vernácula, unos que hablaban de la propia identidad nacional o cultural, otros eran simplemente traducciones de otras lenguas y otras realidades, para satisfacer la nueva demanda de lectores, que adquirían esto libros sin abandonar enteramente los escritos en otras lenguas, aunque denotando ya un cambio de tendencia en relación a la lengua escrita y a las temáticas buscadas.


Desde principio de los años setenta Logos, propiedad de Domingo Perelló, jugó un papel destacado en la difusión cultural palmesana. La librería Logos estuvo situada en el pasaje del Maestro Antoni Torrandel, en una de las zonas céntricas de Palma, inicialmente en un primer piso, lo que imposibilitaba una gran cantidad de clientes, y durante algunos años esta circunstancia hizo “sufrir” sobremanera a Perrelló, pero una vez que se desplaza a la planta baja, el éxito es considerable, pues el acceso al público se hace mucho más fluido. Domingo Perelló era un hombre comprometido políticamente, organizador de tertulias, presentaciones y cenáculos políticos; pero a diferencia de otros libreros, tenía visión comercial, y gran parte de la rentabilidad de la librería la consiguió mediante la venta de libros de texto a colegios e institutos, dicha actividad sirvió durante mucho tiempo para enjugar algunas pérdidas por la adquisición de material menos rentable. Podría decirse que era un hombre que sabía llevar el negocio de la librería: “Logos recibía “toneladas” de libros de Inglaterra y Alemania, de gramáticas alemanas e inglesas, que distribuía a miles en los colegios. Y esto compensaba los libros de novedad, o los libros “revolucionarios”, o los libros en catalán. Los compensaba con una venta masiva de libros de texto que era la columna vertebral de Logos. Lo demás ayudaba, pero el negocio hubiera ido débil sin esto”[1].

Además de la actividad relacionada con la venta de libros otro de los roles de la librería era de servir de espacio de sociabilidad en estrecha unión con el antifranquismo en la Isla. Lugar de reunión de escritores, políticos, profesionales liberales a lo largo de los años setenta y ochenta del pasado siglo. Refiriéndose a ella en la doble condición de librero de la propia librería Logos y de lector Miquel López Crespí señalaba “Logos fue uno de los lugares que condicionaron nuestra existencia de una manera más positiva”[2].

Una librería en la que se podían encontrar los libros marxistas y anarquistas, que hasta hacía poco estaban vetados a las editoriales españolas; y que en Logos, o mejor dicho en el coche del librero aparcado a pocos metros de la tienda, se podían encontrar, si conocías al dueño del establecimiento o a alguno de sus empleados. En Logos se podían localizar libros de Marx, Engels, Mao, Lenin, Trotski, Gramsci o Marta Harnecker; ubicados en las editoriales de “combate” como Ruedo Ibérico, Ebro, Ayuso, Ciencia Nueva o Fundamentos; era importante burlar a la Social, y que mejor que situar la “mercancía” en el mítico Ranault Gordini del dueño del establecimiento. Domingo Perelló, el propietario de Logos era un librero de una personalidad y una categoría profesional digna de admirar y poco usual en la ciudad de Palma de los años setenta. “Domingo estaba muy especializado en traer desde el extranjero, sobre todo metidos entre los libros de texto, en las sacas de libros de textos, material de editoriales sudamericanas…”[3].

No solo se podían encontrar libros “subversivos” de tipo político, Domingo Perelló disponía, en su librería, de libros eróticos de calidad y de la no menos rebelde novela americana. En definitiva Logos cubría múltiples funciones en la sociedad palmesana, despacho de libros, lugar de reunión y de presentaciones, acceso a libros de muy difícil localización en tiempo record, distribuidor editorial, facilitador de novedades en catalán…, no era ni tan grande ni tan lujosa o tan bien situada como la Tous, pero sin dudad tuvo una enorme importancia: “Allí se combinaba el libro político, con la novela americana y libros eróticos de calidad. Había colecciones iberoamericanas de literatura erótica. Se vendió mucho a Sade, que entonces estaba prohibido… casi toda la obra de Sade. Y combinábamos todo esto, y era un negocio que iba muy bien por todos los campos que abarcaba, y además si tu pedías un libro por extraño que fuera, en aquel tiempo sin ordenadores, te lo encontraba y a la semana o quince días ya lo tenías. Así que combinaba libros de texto, libros prohibidos, lietaratura erótica…, y era distribuidor oficial de Alianza Editorial”[4].

Miquel López Crespí era un militante comunista de tendència trotskista comprometido con la cultura y con la sociedad, pero discreto, mucha gente sabía su condición militante, pero no alardeaba de ello en público; en una ciudad que empezaba a despertar del extenso letargo y acoso a que no solo la capital o la isla de Mallorca sino todas las Baleares habían estado sometidas. Por eso fue tan importante la librería Logos; nadie que demandara libros interesantes, rupturistas, identitarios o simplemente prohibidos podía ignorar Logos, a donde habían llegado, en los años setenta, algunos libros tras sortear los controles policiales en la frontera franco-española.


Otra de las librerías emblemáticas en la ciudad de Palma, en los años setenta, fue L’Ull de Vidre que reunió a tres personas comprometidas con la cultura, como fueron Miquel López Crespí, Adela Casellas y Frederic Suau; tres jóvenes con mucho entusiasmo, poco dinero y menos dotes comerciales, aunque ciertamente este extremo no era el objetivo fundamental de la librería ni mucho menos, pero si el que explica su breve duración. El conocimiento entre ellos venía de unos años antes de la creación de la librería, concretamente de 1966-68, años de influencia del mayo del 68 y de largas y constructivas discusiones sobre marxismo, nacionalismo e influencia cultural. Ciertamente fue una aventura cultural, que tenía, en palabras del propio López Crespí: “la utópica intención de ayudar a cambiar el mundo mediante la cultura. Haciendo todo tipo de presentaciones, conferencias, exposiciones de pintura, incluso íbamos vendiendo libros catalanes por los pueblos de Mallorca”[5]. En particular el Día del Libro, Miquel y sus compañeros recorrían los pueblos de la Isla en el Simca 1000 de López Crespí, un vehículo repleto de libros para la venta, y de grandes ilusiones para la transformación cultural de las Islas.

López Crespí, uno de los responsables del “experimento”, que a su condición de novelista, dramaturgo, poeta, colaborador periodístico, ensayista e historiador, unió durante unos cuantos años la de librero, aunque eso fue antes de dedicarse básicamente a escribir. Nos ha contado en una entrevista sus experiencias con los libros y las librerías: “Pero yo antes (de Logos) ya había hecho el experimento de L’Ull de Vidre, esto fue después de venir del Servicio Militar, que fue en el año setenta. Que es cuando se monta L’Ull de Vidre, con Frederic Suau y su mujer Adela Casellas, y empezamos en la librería”[6].

Y como en estas (las librerías) estaba el origen de toda su relación con el mundo del libro: “Y todo, en mi caso, empieza con las librerías. Es decir mi contacto con la Literatura y la profesionalización posterior, vienen a través de L’Ull de Vidre y de Logos”[7].

El objetivo no era ganar dinero con los libros, sino dinamizar la mortecina vida cultural de Palma, y durante los años que duró abierta la librería (1970-1971) eso se consiguió, aunque el proyecto cultural fuera tristemente efímero: El problema de L’Ull de Vidre fue que a pesar de que estaba patrocinada por una familia con dinero, un negocio necesita mente de negociante. Nosotros teníamos veintipocos años, teníamos mucha ilusión y poco espíritu de negociante. Pensámabos más en la librería como un espacio de dinamización cultural; teníamos en mente presentaciones de libros. Era la época de la Dictadura y teníamos libros de izquierdas, libros catalanes… mucho libros prohibidos. Allí hablabas… y allí también hicimos exposiciones de pintores jóvenes y rupturistas; pero eso no funcionaba así. Tienes que tener un contable que lleve números… gente eficiente; nosotros éramos eficientes en escribir, pero no en negocios, por lo tanto no funcionó”[8].

Si la falta de espíritu de negociante no fuera poco hándicap para la supervivencia de la librería otro factor y no menor venía a sumarse a los problemas de L’Ull de Vidre, lo robos, sustracciones de libros provenientes incluso de colegas, supuestamente progresistas, que se hacían gratuitamente, o al menos lo intentaban, con esos libros, mediante maniobras más o menos imaginativas, pero con resultados, para la librería realmente catastróficos: “En aquel tiempo teníamos un problema, que era la época en la que los que venían a la librería, incluso los amigos, y algunos nos robaban. No te puedes imaginar la violencia de decir a la gente conocida, mira yo sé como va esto, si tú lo quieres leer yo te lo dejo, pero no te lo lleves sin pagar. Salían muchos libros así, no había los controles de ahora. Encontrabas casos “alucinantes” de los sitemas de camuflaje, pero yo ya me había especializado en verlos…”[9].

La librería fue un centro frenético de actividades de todo tipo, siempre relacionadas con la cultura y la transformación social a la vez que de lucha contra el franquismo. Así conocemos que en 1971 Fernando Millán organizó para L'Ull de Vidre, una primera exposición de "Poesía experimental en España", con la participación de poetas de varias generaciones, incluido Joan Brossa.

Ciertamente el local de L’Ull de Vidre estaba montado con un criterio realmente “moderno”. El arquitecto y decorador Aldo se había empleado a fondo para hacer de la librería un lugar agradable y rupturista. La decoración llamaba la atención y de hecho cuando el establecimiento cambia de actividad para dedicarse a galería de arte con la denominación de Els 4 Gats mantuvo intacta la decoración.

La organización de espacio de la librería se unía al planteamiento progresista del proyecto de L’Ull de Vidre; así nos la podemos imaginar con tres o cuatro mesas de libros, con sus taburetes, todo muy moderno. Fue la primera vez que en una librería había mesas para leer…, luego lo incorporarían otras librerías palmesanas. Todo esto resultaba gratificante para los responsables de la propia librería, pero por desgracia no resultó efectivo como negocio: “L’ Ull de Vidre fue un experimento fantasioso de cuatro jóvnenes con voluntad rupturista, pero nada más”[10].

Gracias al bagaje cultural y el excelente conocimiento de la realidad política y social de López Crespí sobre las Baleares hemos podido entender la realidad de las librerías palmesanas y el indiscutible papel de los libreros en el activismo político y cultural de resistencia al franquismo en la Palma en los años setenta; él desde L’Ull de Vidre, primero y desde Logos, después, en lo que se refiere a las librerías. Pero también como militante comunista y luchador antifranquista.

Por la librería, para comprar libros, hablar, debatir y por supuesto conspirar pasó buena parte de la intelectualidad mallorquina: escritores, políticos, artistas de todo tipo, profesionales liberales, profesores, periodistas y un largo etcétera de personas comprometidas con la cultura balear y la lengua catalana: “Fue el lugar de las primeras presentaciones combativas en Palma, de libros que estaban muy perseguidos. Luego los libros en catalán… y darle una proyección a las editoriales catalanas. Era cuando la Obra Cultural Balear estaba en auge con la cultura mallorquina; y para nosotros la defensa de los libros prohibidos por el franquismo, y la defensa de las editoriales marginadas era muy importante… erspecialmente las que publicaban en catalán”[11].

López Crespí, como he señalado ya, trabajaría posteriormente en la librería Logos (1972…) donde si podría desarrollar su faceta de librero, algo que no ocurrió con plenitud en L’Ull de Vidre, ya que apenas permaneció dedicado a dicha librería nueve meses. Junto a Domingo Perelló, dueño de Logos, organizó encuentros, fomentó tertulias y discusiones en torno a determinados autores y obras literarias. Logos fue una verdadera escuela de aprendizaje literario y cultural para Miquel López Crespí tanto desde el punto de vista de los libros, autores y obras, como de la lucha antifranquista política y sobre todo cultural balear.

De la comunión con los libros, el periodismo y la aportación de estos a la cultura antifranquista daba fe Frederic Suau, otro de los integrantes de la aventura librera de L’Ull de Vidre, que era poseedor de una de las mejores bibliotecas palmesanas en cuanto al marxismo se refiere. A este punto se refiere López Crespí cuando señala: “…era el hombre que tenía una de las bibliotecas particulares de marxismo mejor surtidas de la Ciudad. Mis primeras lecturas de Marx las había hecho en libros que él me había dejado, lo mismo podría decir de las obras de Lenin, Gramsci… editadas en la Editorial Progreso de Moscú y compradas de contrabando en Londres o París”[12].

Suau y sus compañeros de aventura tenían, a través de la librería, la pretensión de impulsar dos aspectos básicos de la Cultura para ellos en esos momentos: difundir los libros marxistas y, como no, potenciar lo más posible la cultura catalana, en el convencimiento y la estrategia de que la librería en realidad era nada más que una herramienta útil de lucha política y cultural contra el franquismo. L’Ull de Vidre, a diferencia de otras librerías, que tenían un fuerte componente comercial, debía de ser algo más que una librería, algo así como una célula de agitación social, que burlara a la policía política del Régimen, con la tapadera de una librería, y consiguiera agrupar a los más críticos y “leídos” con la utópica finalidad de construir un –en palabras del propio López Crespí- “moviment revolucionari mallorquí, marxista, evident, i amb forts components nacionalistes”[13].

Estos jóvenes revolucionarios conseguirían el apoyo y la solidaridad de algunos de los editores rupturistas del momento como Bartomeu Barceló, que aportaría, para nutrir las estanterías de la librería, buena parte del fondo editorial de Daedalus; con libros como Els mallorquins o L’Islam a les Balears, que sin duda servirían a la “causa”.

Suau y López Crespí contribuyeron al desarrollo cultural mallorquín también desde las páginas de Cultura del Diario Última Hora, dirigido entonces por “Pepín” Tous. Actividad periodística que por supuesto compatibilizaban con la actividad de la librería y lo que esta implicaba (presentaciones, exposiciones, charlas, venta de libros…); podemos suponer que esta enardecida actividad acabó por agotar a los protagonistas, que al poco tiempo deben abandonar la librería (primero López Crespí y luego Suau y Casellas) por falta de rentabilidad económica, aunque si fue eficaz desde el punto de vista ideológico y cultural. Reconociendo su contribución desde los libros a la recuperación democrática y el fomento de un pensamiento crítico básicamente antifascista y con un componente nacionalista. La revolución que pretendían desde la librería fracasaría pero sembraron un germen que serviría para espabilar a la mortecina intelectualidad mallorquina.


[1] Entrevista realizada a Miquel López Crespí, por el autor, en 2017, para el proyecto libreros y editores en el tardofranquismo y la transición.

[2] LOPEZ CRESPÍ, Miquel. http://www.nodo50.org/ixent/escriptor.htm.

[3] Entrevista realizada a Miquel López Crespí, por el autor, en 2017, para el proyecto libreros y editores en el tardofranquismo y la transición.

[4] Ídem.

[5] Els nostres: Aina Montaner. Publicado en la revista L'Estel (15-VIII-05). http://www.escriptors.com/autors/lopezcrepim/

[6] Entrevista realizada a Miquel López Crespí, por el autor, en 2017, para el proyecto libreros y editores en el tardofranquismo y la transición.

[7] Entrevista realizada a Miquel López Crespí, por el autor, en 2017, para el proyecto libreros y editores en el tardofranquismo y la transición.

[8] Ídem.

[9] Ídem.

[10] Entrevista realizada a Miquel López Crespí, por el autor, en 2017, para el proyecto Libreros y Editores en el tardofranquismo y la transición.

[11] Ídem.

[12] L’Ull de Vidre. Miquel López Crespí.

[13] Ídem.


Sa Pobla– Memòries d´un adolescent – Records de la Mallorca dels anys 60 – El desembarcament del capità Bayo (XXI)

pobler | 05 Març, 2019 14:45 | facebook.com

Sa Pobla– Memòries d´un adolescent – Records de la Mallorca dels anys 60 – El desembarcament del capità Bayo (XXI) -


Però avui ningú no mira el televisor. L´ambient és càlid i les històries mai no acaben. L´altra nit Josep Ferrer ens va explicar alguns detalls del desembarcament del capità Bayo al port de Manacor. Les germanes Gelabert escoltaven enfurismades. Es removien a les cadires i feien gests com si volguessin marxar. Per què no feren? Interès a saber com es veia des de l´altre costat el desembarcament? Les mirava amb deteniment imaginant com eren en aquella època: dues jovenetes fent costat a l´exèrcit i els esquadrons de Falange Española i el comte Rossi! Els Dragones de la Muerte! El nom del destacament d´assassins ja ho deia tot! Com si pogués retrocedir en el temps les veig cantant el Cara al sol amb les tropes que ocupen Portocristo després de la retirada republicana. Braç enlaire caminant pels carrers plens encara dels morts de la batalla. No era sospitós que sempre anassin al costat dels matons de Falange? Se sabia, pel que contava la padrina, de les inclinacions sàdiques que tenien envers les preses de Palma. Jo ja havia llegit Mallorca contra los rojos de Ferrari Billoch. Havia vist les fotos de les cinc infermeres que serien violades i assassinades a Son Coletes el setembre del 36. Era això el que els interessava? Restar a prop, participar en la tortura de les dones i els presoners republicans? La seva brutalitat arribava fins al grau d´haver de fer mal, veure sang per a sentir el plaer? (Miquel López Crespí)


Continua fent bon temps. El sol llueix i tan sols comença a refredar quan es posa rere les muntanyes. Aleshores ens refugiam al bar de l´amic Nofre Seguí i, amb la padrina, madó Juliana, na Margalida i l´excombatent republicà Josep Ferrer petam la conversa fins que ens guanya la son. A un costat, les germanes Gelabert ens miren de mal ull. Tan sols el fred nocturn les obliga a restar una estona al bar. Malgrat que el recepcionista del santuari ens porta braserets i quan arribam l´habitació ja s´ha encalentit una mica, és important acumular tota la calor possible a la foganya del bar.

Els moixos dormen davant el foc i es giren quasi alhora quan volen tenir calenta una altra part del cos. Avui també ha comparegut el ca, en Buscaret, que, sense demanar permís als moixos, es col·loca entre tots dos i els llepa la cara. Sembla que estan acostumats a dormir plegats i els tres s´adormen plàcidament. Tan sols obrin un ull quan les nostres veus augmenten d´intensitat. És com si ens volguessin dir que no respectam la gent que dorm. Evidentment, la gent són ells!

Malgrat que la televisió és una novetat i a alguns peregrins els agrada veure qualsevol programa, aquestes nits del novembre de 1963 ens estimam més de parlar. A vegades Nofre la deixa oberta i sense so. Tan sols veiem les imatges grises de la pantalla: els ministres del règim inaugurant escoles i fàbriques, el dictador amb els seus viatges triomfals arreu de l´estat, els balls de la Sección Femenina. A casa m´agrada veure els documentals històrics, el programa Primer Acto, amb representacions del teatre clàssic grec, del segle d´Or espanyol o muntatges de Shakespeare, Arthur Miller, Alejandro Casona, Miguel Mihura, Txékov... Els muntatges de Narciso Ibáñez Serrador amb guions de por m´entretenen.

Per uns moments torn enrere en el temps. Al passat de fa tan sols quatre o cinc anys, al dia en què vaig veure la televisió per primera vegada. Quina meravella d´invent; no ens en podíem avenir. Amb la colla d´amics del carrer de la Marina restàvem asseguts davant el mostrador de Can Mas, l´adrogueria del poble que també venia bicicletes i, a finals dels cinquanta, els primers aparells de televisió que arribaren al poble.

Aleshores jo vivia en aquest carrer (cantonada amb el carrer de l'Escola). Els pares hi tenien una botiga de queviures i, com és de suposar, la majoria dels companys de jocs eren veïns o d'indrets ben propers.

Fins que vaig complir deu anys, abans d'anar a viure a la casa dels repadrins, el carrer de Marina era el centre de les nostres "activitats": per anar a ca les Monges, les franciscanes del carrer Capità; per anar a missa; per anar a l'Escola Graduada; per anar a la plaça o a fer incursions vers indrets tan "llunyans" com l'estació, a veure arribar o sortir el tren; per anar a llegir a la biblioteca.... Tot aquell món dels carrers de Marina, Capità, Crestatx, Escola, Fadrins, Muntanya, etc., etc., el record com si es tractàs d'una gran ciutat, un planeta d'una extensió immensa. Amics dels propietaris de la botiga de Cas Povordo, ens donaven caramels (després anàvem a la de casa i també sortíem amb les butxaques ben plenes amb munió de tresors infantils: bolles de fang, galetes de coco i maria, regalèssia, bocins de xocolata...). Davant la botiga de Can Verdera (la nostra) hi vivien uns altres familiars (can Joan Marrón) on sembla que existí, en temps de la guerra, un refugi contra els bombardejos. Amb el cotxe de can Miquel Crespí (Pancuit), que vivia al costat, davant la de Can Pelí, anàvem a l'estiu a les casetes de sa Pobla ("Ses Casetes"), a fer la paella prop de la mar. Casetes de palla, no us penseu! El més consistent era la teulada d'uralita o taulons. I no eren totes les que disposaven d'aquell luxe: la seguretat de saber que no et xoparies si queia un ruixat d'estiu. Presidia, reialme on es podia trobar tot (o quasi tot), el Bar Figuera. Madò Maria Varela comanda tan màgic reialme, i mestre Jaume, el marit, amb el cotxe vell i atrotinat, va i ve amb els que no volen anar a Ses Casetes amb carro o bicicleta. Però en parlarem en un altre capítol, d'aquell món estimat que el temps --que tot ho engoleix-- ha esvaït. Estius que mai no tornaran passats a Alcanada, el Barcarès, a sa Marina, a Can Picafort...

Són els anys que descobrim el treball de la fusta (a Can Sopa fan uns mobles que poden competir amb els millors vinguts de fora); en Joan, el perruquer (de Can Boi) talla els cabells i parla, amb els vells, de bous, de toreros mítics (sentim explicar les curses portentoses de Manolete, del qual sabrem més endavant que era un ferotge franquista). També hi ha la competència: la barberia de Rafel "Fava" i, ben a la vora, la sabateria de cas Maonès (on ens arreglen les sabates que espanyam jugant a futbol, fent desastres per carrers, la majoria encara sense asfaltar). Sabem de l'existència de "senyors" (Cas Borreret), de famosos professionals de la medicina (el metge Siquier, alabat per tothom). Els pares ens fan anar a comprar carn a la carnisseria de Can Panxa i, abans de la difusió en massa dels productes forans com la Coca-Cola, les "pinyes" i "sifons" de can Vanrell (al costat dels cines de Can Guixa i Can Pelut) ens acompanyen en aquells dinars i sopars de quan érem infants. En anar al cine, compram les llaminadures, tota mena de caramels (o gelats, a l'estiu) que fan a Can Calent, s'Inquero, o que ven en Panero. No tothom es queda, entre pellícula i pellícula (la sessió dura més de tres hores!) a veure el No-Do franquista. Mentre a la pantalla el locutor pregona els "avenços" del règim, la gent menja cacauets o fuma en el passadís, lluny dels discursos oficials que escupen, per uns altaveus una mica esquerdats, els propagandistes del règim.

En un poble les coses i indrets són molt propers i el meu barri era un petit univers on hi era tot. L'escola particular de música de la professora Margarida Forteza, en el carrer del Rosari, número 10; l'església, amb els sermons inacabables dels sacerdots... Pens en les prèdiques de l'ecònom Jaume Vallès i del capellà "Toniet", és a dir, el sacerdot Antoni Aguiló. Com ens atemorien amb les calderes de l'infern, amb les olles d'oli bullent on cremaven els dolents, els que no creien els pares o no anaven a escola, els que s´estimaven més el cine o anar a mirar les parelles que es besaven en el jardí de l'Escola Graduada! Hi havia igualment l'adrogueria i papereria de Ca s'Alemany, davant la bodegueta de Can Nadal, negoci que encara existeix en el "carreró", la travessia que dóna a l'Ajuntament, i on anàvem cada dissabte a comprar les revistes i diaris que reservaven al meu pare i a l'oncle. Després, l'oncle s'aturava a petar la xerrada amb els amics, al Bar de Can Nadal. Si hi havia temps i no havia de fer els deures, amb en Sebastià de Can Pelí i la seva germana Paula arribàvem fins a la biblioteca i llegíem tebeos i llibres d´aventures.


Però avui ningú no mira el televisor. L´ambient és càlid i les històries mai no acaben. L´altra nit Josep Ferrer ens va explicar alguns detalls del desembarcament del capità Bayo al port de Manacor. Les germanes Gelabert escoltaven enfurismades. Es removien a les cadires i feien gests com si volguessin marxar. Per què no feren? Interès a saber com es veia des de l´altre costat el desembarcament? Les mirava amb deteniment imaginant com eren en aquella època: dues jovenetes fent costat a l´exèrcit i els esquadrons de Falange Española i el comte Rossi! Els Dragones de la Muerte! El nom del destacament d´assassins ja ho deia tot! Com si pogués retrocedir en el temps les veig cantant el Cara al sol amb les tropes que ocupen Portocristo després de la retirada republicana. Braç enlaire caminant pels carrers plens encara dels morts de la batalla. No era sospitós que sempre anassin al costat dels matons de Falange? Se sabia, pel que contava la padrina, de les inclinacions sàdiques que tenien envers les preses de Palma. Jo ja havia llegit Mallorca contra los rojos de Ferrari Billoch. Havia vist les fotos de les cinc infermeres que serien violades i assassinades a Son Coletes el setembre del 36. Era això el que els interessava? Restar a prop, participar en la tortura de les dones i els presoners republicans? La seva brutalitat arribava fins al grau d´haver de fer mal, veure sang per a sentir el plaer?

El rellotge de paret donava les hores lentament. Només sentíem el soroll de la llenya cremant, el vent xiulant per la plaça deserta, la veu de Josep Ferrer esforçant-se, enmig de la tossina que li produïa la malaltia, per explicar l´ambient d´aquells dies.

“Estaven segurs d´alliberar Mallorca en uns dies” –contava, mentre s´escalfava les mans a la foganya. “Jo havia fet els vint anys. Els somnis ens il·luminaven. Centenars de joves que havien anat a Barcelona a veure i participar a l´Olimpíada Popular s´apuntaren a l´expedició de Bayo. En el port de Barcelona, la nit de la partida, tot eren cançons, punys enlaire, crits celebrant per endavant la victòria damunt el feixisme.

‘Era punta de dia del diumenge setze d'agost quan veiérem, en la llunyania, la costa mallorquina. Primera claror. Feia xaloc i un cop de mar va rompre l'amarra que subjectava la barcassa on anàvem al remolcador. Estiguérem a punt d'estavellar-nos contra les roques i anàrem a la deriva una bona estona. Quan començàvem a desesperar, un guardacostes de l'expedició ens posà en bon camí i poguérem acomplir el pla marcat. La nostra missió consistia a desembarcar a Cala Anguila i distreure les forces feixistes que hi pogués haver a Portocristo (alguns ja li deien Portoroig!). La majoria de les columnes recalaran a Punta Amer, Cala Petita i el mateix Portocristo, si tot rutlla a la perfecció.

‘Eren dos quarts de cinc de la matinada quan, amb un nombrós grup de milicians, posàvem peu a terra. Boira lleugera. S'han desplegat les banderes de la CNT, del POUM, del PSUC i d'Estat Català. Avançam en silenci, encoratjats, feliços d'haver començat l'aventura. Venir fins a la cova del dragó, l'amagatall de la reacció. Si vencem haurem fet avançar dècades la roda de la història! Imaginam l´alegria dels presoners quan els arribi la notícia! `Els estendards de la Confederació ja onegen, victoriosos, a Manacor!´, diran, emocionats.

‘Mentre anam progressant per la carretera solitària --lladra algun gos en la llunyania-- fem encenalls amb palla i herba seca --o amb llenya si no hi ha palla—perquè l'Estat Major, des dels vaixells, sàpiga on som. Si hi hagués problemes greus, si rebéssim cap atac sobtat, podrien protegir-nos amb els seus canons. Així ho hem acordat.

‘Era un espectacle impressionant! L'exèrcit de la revolució avançant per aquestes contrades quasi deshabitades, en silenci, mentre els foguerons encesos illuminen les banderes que la brisa marina agita airosament. Joan Binimelis, un bon amic meu, no pot aturar el desig que té de deixar constància de la presència de les milícies populars antifeixistes. Amb carbó, a la llum dels primers raigs del dia setze, escriu sobre l'emblanquinat d'una caseta de camp, amb una lletra perfecta: `Uniu-vos, germans proletaris!´, la consigna que feren famosa els miners asturians l'any 34 i que ara, després de les jornades heroiques de juliol, s'ha tornat a imposar damunt qualsevol altra.

‘Els companys caminen despreocupats, com si anassin d'excursió. La majoria creu que l'alliberament de l'illa serà cosa de dies. Potser com a Eivissa i Formentera. Un passeig triomfal. Jo també m'ho pens de bon començament, en veure en la distància, desdibuixades, les siluetes impressionants de la flota que ens fa costat.

‘Al poc de caminar -- només havien passat quinze minuts-- ens trobam el primer ésser vivent: un pagès que, sota un porxo davant la seva caseta humil, esmorzava d'un tros de pa amb formatge. Els voluntaris de la centúria mallorquina que van amb nosaltres, l'han saludat sense poder contenir l'emoció. --Bon dia. Que hi ha molta feina, que vos aixecau tan prest?

La columna s'ha aturat un moment per a veure el primer mallorquí, que ens mira amb un posat seriós. No podem entreveure què pensa. L'home encén la pipa cerimoniosament amb un encenedor de metxa. Després de mirar les banderes agitades pel vent, com un gran senyor, es digna a contestar d'una manera pausada, lenta, com si valoràs cada una de les paraules que pronuncia.

‘--Per aquestes terres ningú no regala res. T'has d'aixecar d'hora. Mon pare sempre em deia que el sol t'havia d'agafar treballant si volies portar la casa endavant. I vosaltres, d'on sortiu... de Menorca?.

‘Els mallorquins ens animam de bon de veres en sentir novament la pronúncia del nostre accent.

‘--Som de València, de Barcelona, de Maó... N'hi ha que vénen fins i tot de París i d'Alemanya, per a alliberar Mallorca dels falangistes.

‘--Ja ho val -contesta el pagès, sense deixar de menjar amb especial voluptuositat--. Bon quefer. Aquí hi ha molt de senyor, carques i botifarres que viuen sense haver d'ajupir l'espinada... Serà feina grossa, això que vos proposau.

‘Més endavant, a mesura que ens hem anat apropant a Portocristo, hem trobat cases buides, amb les portes obertes i el bestiar a lloure. Com si haguessin partit corrents, només amb la roba posada. Fugen de nosaltres? És el primer dubte que m'ha assaltat.

‘Però entre els voluntaris --uns quatre-cents homes, unes desenes de companyes-- la moral és alta. Avançam a bon ritme. Els més optimistes diuen que d'aquí unes hores haurem conquerit Manacor i, a la tarda, Palma, la capital de l'illa.

‘Aleshores sentírem els primers trets. Tiraven de lluny, amagats rere els marges.

‘Les columnes acceleraren el pas. Vaig veure ferits arreu. Era com el dinou de juliol, a Barcelona. El mateix color de la sang. Idèntics rostres congestionats, desfigurats pel dolor. Responem el foc sense saber gaire d'on surten les mortals bales xiuladores.

‘Desperta el dia decisiu. Contestam, nerviosament, als trets. No crec que hàgim ferit cap de les ombres esmunyedisses que ens vigilen, implacables, pel davant i els costats.

‘A dos quarts de sis hem arribat al Port. En la llunyania, fort repicar de campanes. Entre núvols de pols sentim lladrucs de cans i, més que veure, intuïm carros, cotxes, bicicletes sortint a la desbandada”.

S´aturà un moment per agafar alè i continuà:

‘L´arribada a Menorca, abans de marxar cap a Mallorca, havia estat apoteòsica. Ens rebien com a germans, ens convidaven a menjar i dormir a les cases, les al·lotes volien ballar amb nosaltres. Mai no havia participat en unes festes semblants. Tota la vida he servat a la memòria la bulla d´aquells dies. Com es pot recuperar el temps de la joventut, l´alegria dels vint anys? Teníem tanta fe en la Revolució que hauríem anat a la fi del món per tal d´aconseguit la llibertat de la Humanitat!”.

Li deman per quins motius es retiraren al cap de poques setmanes del desembarcament.

Em mira a una certa tristor als ulls. Malgrat que té prohibit de fumar, agafa una cigarreta de la capsa que porta sempre a la butxaca i l´encén amb el caliu del foc. Una sobtada tossina no el deixa parlar. En Nofre li diu que no pot fumar. Que això és el pitjor que pot fer per a la seva salut. En Josep el mira amb una gran desesperança als ulls. “Salut?”, li diu. “Jo ja no tenc salut. No veus que ja estic mort? El metge m´ho digué ben clarament abans de venir a Lluc: `Ja no hi ha res a fer. Em sap greu, Pep´. He vengut a Lluc per acomiadar-me de la vida, estar tranquil amb els meus pensaments; recordar. Vull morir recordant els anys més feliços de la meva existència!”.

Sabem que és inútil insistir-hi. Beurà les seves copetes de conyac, fumarà les seves cigarretes fins al dia de la mort. No hi ha cap dubte al respecte.

“Em demanau per quins motius ens retirarem tan prest” –diu. “Tot va anar molt diferent de com ho havíem somniat. La costa estava ben artillada. Quan la República va enviar Franco a Mallorca aquest modernitzà l´artilleria. Era un militar meticulós, quan li comanaven una feina! La República l´envià a Astúries l´any 34 per acabar amb els soviets dels miners i, amb la Legión i les tropes mores, amb un riu de sang obrera, escapçalà la insurrecció. A Mallorca, tots els angles de la costa eren coberts pels canons! No ens poguérem apropar a Palma ni a d´altres indrets. La flota era a l´abast dels trets d´artilleria. Tan sols poguérem apropar-nos a terra per les cales properes a Portocristo, a la comarca de Manacor. I ens descobriren de seguida. La mateixa matinada que posàrem peus a terra, a Palma ja ho sabien i començaren els preparatius militars per fer front a la nostra endemesa”.

S´havia fet un gran silenci. Fins i tot madò Juliana, que era a la cuina endreçant i fent net, s´apropà a la vora del foc per escoltar els fets que narrava el malalt.

La padrina, que havia portat el seu bolic per fer randes, escoltava summament interessada. La veia moure els dits a una velocitat vertiginosa; en uns minuts podies veure com la randa havia crescut d´un parell de centímetres!

“L´exèrcit franquista va reaccionar ràpidament. De seguida ens envoltaren amb unitats ben armades de metralladores i canons. Els vaixells de la flota hagueren de marxar uns quilòmetres lluny de les nostres posicions. El desembarcament d´homes i material es va fer complicat. Els canons dels vaixells de guerra disparaven sense aturar, però des de la distància era difícil d´encertar els feixistes. I, per si hi mancaven encara més problemes, al cap de pocs dies arribaren d´Itàlia, pagats per Joan March, els millors avions de combat que tenia el Duce. Metrallaven hora rere hora les nostres posicions, bombardejaven la flota. No ens podíem moure de les trinxeres!”.

No puc estar-me de demanar-li si, a la guerra, havia mort a algú.

“Matar?”, respon ràpidament. “Sí. Va ser en els primers dies del desembarcament. Havíem avançat fins a un turonet, prop de Son Carrió. Des de la nostra posició vèiem el poble. Ens disparaven amb una metralladora des del campanar de l´església. Restàvem ajupits rere unes roques. Una bona talaia per a divisar la línia del front”.

Not que es perd en els records. Les mans li tremolen i quan beu el cafè amb llet li cauen gotes damunt els pantalons. Prova de netejar-se instintivament, però solament aconsegueix estendre les taques. A la gran sala del bar mig en penombra, il·luminada solament per unes bombetes de pocs vats i la claror de les flames, tothom roman atent, esperant la resposta.

“Matar?”, repeteix amb veu més baixa, com si penetràs en una cova perillosa. “Què sabíem aleshores de la mort? A Portocristo va ser la primera vegada en ma vida que li vaig veure el rostre sinistre. En el Parapeto de la Muerte els milicians queien l´un rere l´altre sense aturar. La posició, batuda per les metralladores enemigues, s´omplia de cadàvers i era dificultós anar a recuperar-los. Durant un cert temps vaig ser l´encarregat d´una petita unitat de voluntaris dedicats a recuperar ferits i morts”.

S´atura per uns moments i afegeix, amb un fil de veu cada vegada més prim: “A vegades trobaves companys morts en indrets inaccessibles, posicions lluny de les trinxeres. En passar uns dies, els cadàvers es descomponien, tornaven irreconeixibles. Les formigues niaven dins els ulls. A vegades reconeixia el company amb què havíem fet bromes en el vaixell, l´amic de cançons i jocs de cartes. Però m´havies demanat si havia mort algú. Sí. Just davant de Son Carrió. Ho record a la perfecció perquè era el dia que havia fet els vint-i-quatre anys. Restàvem atents a les figures vestides amb camisa blava que avançaven lentament cap a la nostra trinxera. Havia estat disparant tot el matí i em restaven tan sols un parell de carregadors. A vegades sentia els trets dels companys. Aleshores veies com una d´aquelles figures queia i no tornava a aixecar-se mai més. Avançaven. Sense ser creient em vaig senyar tres vegades. Pensava: “En uns minuts seran al davant”. Amb el mocador em vaig llevar la suada que en regalimava per les galtes i m´enterbolia la visió. Sentia el batec del cor. Era com un tambor retrunyint dins meu. De sobte, inesperadament, s´alçà un homenot vestit amb la camisa blava. Per un segon, que es va fer infinit, ens miràrem als ulls. Sabíem que en el proper instant un dels dos cauria mort als peus de l´altre. La Mort, sobrevolant la trinxera, reia, sorneguera, jugant a daus quin cauria en aquell moment. Record el soroll dels daus colpejant el marbre de la taula on es decidia el nostre destí.

‘Vaig ser el primer a prémer el gallet. L´home no portava casc. Li hauria pogut disparar al pit; hauria caigut igualment. Però vaig tenir prou sang freda per a apuntar al front. El cap se li obrí a conseqüència del tret i la sang saltà a borbollons i em colpejà al rostre, calenta encara, talment algú m´hagués llançat un tassó d´oli ardent”.

Just en aquest moment, les germanes Gelabert s´aixequen de les cadires fent soroll. Ho fan a posta? És una forma de mostrar el desacord amb la història que explica el malalt? Potser hauria estat interessant saber la seva versió. Que ens explicassin què feien amb els presoners que restaren a Portocristo després de la retirada del capità Bayo. Com va ser la nit que violaren les cinc infermeres llibertàries. Servien la beguda als assassins? Els hi prepararen el sopar? Eren amb ells a la cambra de les tortures?

El cert és que ja no podien suportar més el que contava Josep Ferrer. Les vaig veure abrigar-se fent gests que evidenciaven ràbia i indignació. Es dirigiren a la porta del bar i marxaren sense dir paraula. Tots respiràrem alleugerits. No ens agradava la seva presència. Rere seu deixaven sentor de sang.

Millor que haguessin marxat. Enterbolien la bona atmosfera existent al bar.

El vell combatent republicà semblava cansat, però volia continuar explicant com varen ser aquelles setmanes viscudes a Mallorca amb companys de Catalunya, el País Valencià, menorquins i mallorquins.

“Massa banderes i partits”, hi afegí. “No hi havia entre nosaltres cap comandament centralitzat. Cada grup volia anar pel seu compte. Al capità Bayo li costava mantenir la disciplina. Algunes unitats, en veure que el desembarcament no era una passejada victoriosa fins a Palma, demanaren marxar. Com podies negar-te a les exigències de dos-cents o tres-cents homes armats? Al cap de pocs dies del desembarcament alguns oficials ja volien tornar a la península. Arribaren ordres especials des de Madrid. El Govern central, amenaçat per l´exèrcit de Franco que avançava incontenible des de Sevilla, considerava una `aventura de catalans´ la provatura de conquerir les Illes. Les ordres eren tornar de seguida. Tanmateix, en no arribar reforços de canons, tancs ni avions, l´expedició estava condemnada al fracàs”.

Josep Ferrer va prémer amb força la llosca damunt el cendrer i dirigint-se a na Margalida li demanà una copa de conyac.

Somrigué en veure la cara d´estranyesa de la companya de Nofre Seguí.

“Sí, ja sé”, digué des d´una remota profunditat. Morir per morir... què importa una cigarreta més o una copa de licor? Tanmateix res no impedirà l´avanç implacable de les manetes del rellotge cap a l´hora final. El conyac i la cassalla em fan viatgar al passat. Enmig de la boira produïda per l´alcohol em puc retrobar amb els amics que moriren al costat, a la trinxera. En el fons és l´únic que em fa sentir bé: retrocedir en el temps, recuperar les converses d´abans de la batalla. Alguns dies ens donaven ordres d´avançar les posicions, conquerir un turó, una caseta de camp, arribar fins a la paret de l´enfront. Qui no ha sentit la solidaritat establerta a les trinxeres no sap el que és l´amistat. Sovint m´estim més viure en aquella època que en el present”.

Es beu lentament la copa que li ha servit Margalida. Resta pensatiu per uns moments. Tots restam pendents de les seves paraules

“On trobar avui aquella fe en un món més just?”, diu, exaltat, suant. “D´ençà la victòria franquista... quina moral s´establí? La del robatori, la de la hipocresia, el regnat del terror i dels diners! Hem viscut aquests anys xipollejant en el fang, sense esperança, treballant com a esclaus per un bocí de pa, ajupits sota la bota militar, el poder omnipotent del clergat. Per això sovint necessit beure, fugir d´aquestes concretes coordenades del temps i l´espai, retrobar-me amb el record evanescent dels que moriren al meu costat, amb una rialla als llavis, lluitant en defensa d´idees i principis alliberadors: no per millorar de posició; mai per aconseguir cap privilegi personal”.

La padrina s´ha cansat de fer randa. Amaga tot el que ha fet en el bolic, amb els rodets i les agulles. Em diu a cau d´orella que va un moment a la cuina a fer-se un tassó de llet calenta. L´acompanya madò Juliana. Els moixos i el ca ens miren novament amb ulls cansats. Avui han jugat molt per la plaça del santuari i estan extenuats. Voldrien dormir a la vora del caliu, sense la nostra presència, lluny de les veus que han de sentir forçosament. La seva mirada ho diu tot. És com si ens diguessin: “Quan acabareu? No veieu que volem dormir amb tanquil·litat?”.

En Josep Ferrer conclou aquesta pàgina dels seus records.

“Sortosament no ens descobriren la nit que reembarcàrem. L´operació es va fer en silenci. Imaginau què hauria pogut passar si ens descobreixen? Set mil homes i el seu armament anant cap als vaixells en les barquetes que teníem a l´abast! Set mil homes que haurien pogut ser massacrats a les platges, sense retirada possible! Embarcant, teníem la mar al darrere i un exèrcit enemic a pocs metres de nosaltres! Hauria bastat que a un milicià se li disparàs el fusell accidentalment i allò hauria estat una autèntica carnisseria! Solament uns centenars dels nostres restaren sense saber què passava. Eren els de les posicions més avançades. També restaren abandonades les cinc infermeres llibertàries, aquelles que acabarien violades i assasinades a Manacor. Va ser una gran desgràcia. Però militarment, malgrat el material de guerra abandonat a sa Coma i altres indrets, fou un èxit. Quan es va fer de dia els feixistes no hi trobaren ningú, excepció feta dels endarrerits. Tot un petit exèrcit havia abandonat Mallorca protegit per la fosca de la nit”.


De la novel·la de Miquel López Crespí Un hivern a Lluc (El Tall Editorial)


Sa Pobla i els meus mestres (anys 50)

pobler | 04 Març, 2019 14:09 | facebook.com

L´Escola Graduada de sa Pobla i els meus mestres – Sa Pobla, anys 50 -


Alguna vegada arrribava el circ amb artistes de Barcelona o València. Ens delia poder seguir els trucs de màgia que feien sortir ànneres dels capells, coloms, un conill. El patiment de grans i petits quan el faquir, segur del que feia, fitant-nos als ulls, mostrant l’espasa a tothom, la clavava a poc a poc en la gran capsa on hi havia l’al·lota rossa. Una gran capsa pintada de blau amb munió d’estrelles desgastades pel viatge dalt dels carros que transportaven els objectes d’aquells circs per a pobres. Tot plegat, emperò, contemplat amb els ulls innocents d’al·lotells que encara creien en els miracles, en fades i bruixes, en dimonis i en tots els éssers misteriosos que poblaven la nostra contrada. Quina sensació d’alleujament quan el mag obria la capsa i l’al·lota sortia sense ferides d’aquell munt d'espases travessades en totes les direccions! Com aconseguia fer-ho? Mai no ho endevinàvem. Però tothom aplaudia com si haguéssim estat els testimonis privilegiats d´un miracle. (Miquel López Crespí)


De cop i volta, mentre ens llegia el dictat del dia, el senyor Jordi queia adormit amb el cap enmig del llibre. Just en aquell moment, finida la ferrenya vigilància del mestre, ens hi apropàvem de puntetes-puntetes, com aquell que s’acosta a un animal perillós i, en constatar la força del ronc, els ulls closos, el cos sense fer cap moviment, començàvem a jugar de forma incontrolada, llançant-nos el guix de la pissarra els uns als altres. Tampoc no es lliuraven de volar per damunt els pupitres les estimades plaguetes on hi havia les redaccions, comptes i dictats.

La nostra preocupació pel quadern, per si s’espenyaria el forro de paper blau comprat expressament per a impedir taques de tinta o de l´oli de l’entrepà, desapareixia de la consciència i tan sols ens importava el fet d’estavellar la plagueta contra el cap del company. El quadern o les bolles fetes amb el paper que hi havia a la paperera de la classe! Tot servia com a arma d´atac o defensa. Els més embogits, emportats per aquella febre destructora, eren capaços de llançar els llibres que hi havia damunt la taula del mestre, les gomes d’esborrar. Com si ja no els importàs que despertàs el mestre, disposats a acceptar qualsevol càstig quan el senyor Jordi obrís els ulls i s´adonàs del desgavell. Com era possible aquell canvi tan sobtat en l’actitud d´uns alumnes que, fins feia poc, mentre el mestre feia el dictat, semblaven xotets de cordeta, al·lotells incapaços de fer una destrossa com aquella?

Ningú no ignorava que el senyor Jordi s’adormia a classe perquè llegia a casa fins massa tard. La febre de la lectura el dominava i la seva era la darrera llum que s’apagava al poble.

Amb el renou fet per la tropa d’al·lots desfermats i a lloure per la cambra, el senyor Jordi es despertava i el primer que agafava per les orelles el feia posar a un racó amb un parell de llibres damunt cada mà. Ara veig que érem mals de portar i que el mestre que escarníem tenia una paciència infinita amb nosaltres. Érem dolents, com els infants de tot el món i de totes les èpoques.

Mai no li demanàrem perdó per les nostres malifetes.

Ben cert que ell ens hauria llevat el càstig si hagués vist el mínim senyal de penediment en la nostra actitud. Sabíem que ens fitava de coa d´ull, esperant un gest que li indicàs que podia perdonar-nos sense que quedàs en dubte la seva autoritat. Gest que, evidentment, mai no s’esdevengué per molt mal que ens fessin els genolls, malgrat sentíssim les punxades del dolor a les venes i nervis dels braços, maldament les llàgrimes ens rodolassin per les galtes: rierol salat que penetrava dins la boca tancada amb força a fi que, ni per casualitat, en sortís un gemec que pogués fer entendre com patíem.

Què volíem demostrar o demostrar-nos resistint, no demanant perdó? Quina estranya voluntat interior ens empenyia a refusar acotar el cap? Era la nostra infantil concepció de “ser homes”, de ser ja com “els grans”? Por que els companys ens tenguessin per dèbils i ens fessin l’abús? Com quan, exposant-nos a mil perills, jugàvem a botar per damunt un pou abandonat, enfilar-nos als arbres, entrar a una casa abandonada quan ja es feia fosc... Qui quedava el darrer seria la rialla dels amics que, sens dubte, farien córrer la notícia de la nostra covardia per tot el poble. Ah! si els pares s’haguessin assabentat que quan marxàvem al camp no era per a jugar a amagatois o amb les bolles de fang fetes a casa, cuites dins el forn, sinó per a demostrar als altres i a nosaltres mateixos que érem, indubtablement, els més valents, els al·lots més agosarats de la contrada.

Alguna vegada s’esdevenia l’inevitable accident. “Coses d´infants, no tenen coneixement”, mormolaven els més vells del poble, encenent la cigarreta moments abans d´entrar al funeral per a donar el condol als pares, que ploraven desesperats al primer banc de l´església. Com era possible que l’al·lot s’hagués atrevit a travessar el torrent que hi havia prop del pont?

Nosaltres sabíem que l’amic que s’havia emportat el corrent a més de cinc quilòmetres del poble havia estat el més valent de la colla. Quan ningú no s’hi atreví, olorant el perill, ell, per demostrar que no tenia por de res, deixà la cartera amb els llibres d’escola davall un arbre i, mirant-nos de dalt a baix, com aquell qui mira una tropa d’infantons atemorits, es llançà a nedar confiant en les seves forces. Era un bon nedador, ningú no ho dubta. Però els corrents, els fondals, les branques ocultes dins l’aigua, són elements traïdors a tenir en compte.

Encara ens mirava una mica sorneguer mentre nedava, com si no hagués de passar res, quan de sobte desaparegué per sempre sota les aigües.

Ja no el vérem més fins que, una vegada que el trobaren després de cercar-lo durant un parell de dies, el veiérem dins el bagul, davant l’altar major de l’església, el rostre blanquíssim, amb una cicatriu a la part dreta del rostre que, deien els entesos, li havien fet les pedres de la riba, allà on el van trobar.

En Joanet del forn no s’aturà a pensar en els perills amagats del torrent.

Moltes vegades havíem parlat plegats dels fantasmes de l´Albufera, dels genis malèfics que s´amagaven en la fondària de les aigües. En Joanet del forn sabia tant o més que tots nosaltres que no es podien provocar les ànimes d’aquells que no pogueren anar al cel. Els condemnats que, en companyia de bruixes i assassins, vaguen a l´espera que el dimoni els obri les portes de l´infern. Són els esperits que romanen ocults per les cases en runes, els pous abandonats, els fondals de la serralada, dins l´obscur reialme de l´aigua del torrent de sant Miquel.

Tanmateix ho oblidà, posseït per la voluntat de ser més valent que nosaltres. Qui als deu o onze anys s’atura a pensar en els perills que ens encerclen del moment de néixer fins al dia de la nostra mort?

Ningú mai no s’aturà a pensar si ens podríem rompre una cama caient del garrofer, o si, una vegada davallats al fons del pou amb una vella corda agafada al molí, tendríem prou forces per a sortir amb l’ajut dels que ens havien d’estirar des del brocal.

Jugàvem amb la mort sense anar a pensar que en qualsevol moment la bona sort podria desaparèixer i, en lloc de tornar a casa amb la roba bruta i unes esgarrinxades per les cames, hi podríem tornar com en Joanet des forn, en braços del pagès que ens hauria trobat entre l’herba i el canyís de la vorera del torrent, blancs com la calç.

“Era un angelet, pobret!”, exclamaven les veïnes del mort, i se senyaven una i deu vegades en una instintiva provatura de fer marxar els mals esperits que havien portat el dol al poble.

Quan el mestre queia adormit per uns instants i ens rebel·làvem, jugant, esvalotats, com les gallines del galliner quan la madona entra al corral per a donar-los el recapte... era per oblidar el fantasma de l’amic que planava damunt nostre, com una llosa pesant? Un homenatge postrer en recordança del darrer dia que llançava bolles de paper amb nosaltres? Una forma d'apaivagar el dolor instintiu que sentíem i que no sabíem com esmorteir?

Quan el senyor Jordi copsava el grau de bogeria que ens dominava, pegava un cop amb el regle damunt la taula i, sense pensar-ho dues vegades, castigava els primers que trobava al davant fent el gambirot.

Ningú no dubta que si haguéssim anat fins a la taula del mestre per a dir-li que no podíem sostenir els llibres, que els braços o els genolls ens feien mal, indubtablement ens hauria enviat a seure, feliç per haver tengut l’excusa adient per a deixar en suspens el càstig. Passat el moment, el dictat hauria continuat, com si res no s’hagués esdevengut i, tornant a mullar els plomins dins el tinter, continiaríem escrivint just per la frase on el senyor Jordi havia quedat adormit: ...la grandiosa Catedral de Palma, de arte gótico, con sus riquíssimas puertas y su torre cuadrada, que se estima como joya arquitéctonica de gran mérito, conserva el túmulo de Jaime II de Mallorca, el bello panteón del Marqués de la Romana y un coro con magnífica sillería...

No tothom podia anar a escola en aquell temps. Els que disposàvem d’un quadern i del llibre recomanat pel mestre érem uns privilegiats. Altres companys havien d’anar a feinejar amb cinc i sis anys, oferir-se pel que els propietaris els volien donar. Sovint la subsistència de la família depenia dels cèntims que pogués aportar de l’al·lot. Infants que eren tot el dia rere els segadors, a l’estiu, portant l’aigua per als grups d’homes i dones que segaven o ajudaven a fer els feixos per a portar a l’era. Altres, els més afortunats, els que no havien d’anar al camp, restaven al costat del pare sabater o espardenyer, forner o botiguer ajudant des que sortia el sol fins que era fosca nit.

Més d´una vegada el pagament consistia en el menjar i, així i tot, moltes famílies quedaven conformades en saber que l’infant no patia fam malgrat que s´alimentàs dels roïsos que queien de la taula dels senyors, les patates i la col que no volien els porcs.

Sabíem que érem uns privilegiats. I, per això mateix, volíem aprofitar el temps.

Tampoc no era segur que poguéssim romandre gaire anys anant a escola. Estudiar de metge o d’advocat, d’enginyer o veterinari eren fantasies exòtiques, somnis tan allunyats de la realitat que ningú gosava pensar-hi. Els pares havien envellit ràpidament. Quasi no podien portar endavant la feina als horts i, malgrat que ells no ens diguessin res, intuíem que ben prest també hauríem de deixar els bancs, els quaderns, els jocs a la plaça de davant l’ajuntament.

Per això anar a escola, fer els deures a casa, olorar, palpar els llibres nous de cada any era com anar a veure una d’aquelles pel·lícules que es projectaven a Can Guixa o Can Pelut. El pare i la mare sempre trobaven les tres pessetes necessàries per a anar a veure la pel·lícula. El pare no ho feia per a fer-se més que els altres, els que no hi podien anar, ni per a seure vora els rics del poble. Ens estimava. Ell i la mare gaudien de veure la nostra cara d’alegria amb les aventures de Buster Keaton o de Charles Chaplin. Jo veia com ens miraven de reüll, feliços.


Alguna vegada arrribava el circ amb artistes de Barcelona o València. Ens delia poder seguir els trucs de màgia que feien sortir ànneres dels capells, coloms, un conill. El patiment de grans i petits quan el faquir, segur del que feia, fitant-nos als ulls, mostrant l’espasa a tothom, la clavava a poc a poc en la gran capsa on hi havia l’al·lota rossa. Una gran capsa pintada de blau amb munió d’estrelles desgastades pel viatge dalt dels carros que transportaven els objectes d’aquells circs per a pobres. Tot plegat, emperò, contemplat amb els ulls innocents d’al·lotells que encara creien en els miracles, en fades i bruixes, en dimonis i en tots els éssers misteriosos que poblaven la nostra contrada. Quina sensació d’alleujament quan el mag obria la capsa i l’al·lota sortia sense ferides d’aquell munt d'espases travessades en totes les direccions! Com aconseguia fer-ho? Mai no ho endevinàvem. Però tothom aplaudia com si haguéssim estat els testimonis privilegiats d´un miracle.

Instants màgics, el circ, el mico ensinistrat a què donaven uns cacauets quan obeïa les ordres del domador. Fins i tot hi havia una serp, deien que molt verinosa, que sortia d´un cove quan el jove vestit de patge reial feia sonar el flabiol.

Encisats, només teníem ulls per als sinuosos moviments d’aquella serp que, imaginàvem, podia atacar i matar el músic que l’entretenia amb la melodia que sortia del flabiol.

Quin silenci expectant fins que acabava el número i el domador acaronava tendrament l’animal que ens havia fet passar aquella penada. La mare, que no havia perdut detall, ansiosa no fos cosa que la bèstia deixàs el cove i anàs a amagar-se entre el públic, prop nostre, respirava alleugerida.

Segurament aquells anys foren els més feliços i despreocupats de la nostra existència. Bevíem tot el que ens explicava el senyor Jordi com aquell assedegat que travessa el desert i de sobte troba un oasi amb una font d’aigua clara. Crec que va ser en aquella infantesa perduda en la distància quan ens submergírem per sempre en l’encanteri de les paraules. Quin miracle, aprendre de llegir i escriure, començar a copsar el significat de les lletres que hi havia als llibres! Com descobrir un univers immens curull de possibilitats. Igual que la primera sensació que vaig sentir en entrar dins la mar de la mà del pare, o del dia que em vaig perdre, jo era molt petit, pels afores del poble i de sobte, atemorit, intuïa que els carrers s’allargassaven fins a l’infinit i no hi havia manera de trobar-hi la sortida. Les lletres dels llibres: com un laberint on et podies passar la vida resseguint mil enfonys inimaginables que et portaven a altres contrades i països. Una sensació d’infinitud que mai no em va abandonar i que, ja de gran, sentia cada vegada que agafava un llibre i obria les seves pàgines amb cura quasi religiosa, com aquell que obri la porta a tots els misteris.


De la novel·la de l´escriptor Miquel López Crespí Els crepuscles més pàl·lids, Premi de Narrativa Alexandre Ballester (fragment modificat)


Els crims de Vitòria (3 de Març de 1976)

pobler | 03 Març, 2019 19:52 | facebook.com

A Fraga el meu menyspreu i, de nou, la demanda d'un judici que li faça pagar els seus crims.


I escriuré els noms...


Conste que he passat mig dia pensant que no faria aquest article, de tip que n'estic, d’aquest Fraga Iribarne. Ja n’estava quan jo era jove i ell signava sentències de mort o matava gent al carrer, que deia que era seu. I n'he estat tots aquests anys, en veient que un personatge amb un passat tan abominable podia viure en democràcia sense que ningú no li fera pagar les culpes. I n’estic d'aguantar les seues provocacions. Però he decidit que, aquest article, l'havia de fer solament per escriure el nom de les seues víctimes.

I l’escriuré, el nom d’aquestes víctimes, perquè amb monstres com Fraga no tenim el dret d’abaixar mai la guàrdia. No podem deixar-li’n passar ni una sense recordar-li que és un criminal que fa dècades que hauria de podrir-se en una presó..., per a vergonya nostra, que no ho hem aconseguit.

Per això, perquè la memòria el perseguesca, escriuré el nom de Pedro María Martínez Ocio, de vint-i-set anys; de Francisco Aznar, de disset; de Romualdo Barrosa, de dinou; de José Castillo, de trenta-dos, i de Bienvenido Pereda, de trenta. Tots van morir a Vitòria el 3 de març de 1976, assassinats a trets per la policia, que depenia de Fraga. I el nom d'Oriol Solé, mort després de la fugida de Segòvia a mans dels seus sicaris. I els noms de Ricardo Garcia Pellejero i d’Aniano Jiménez Santos, morts a Montejurra, també sota el seu mandat. I voldria escriure, però no el recorde, el nom d'un obrer assassinat a Elda per la policia aquell febrer del 1976, quan pintàvem parets per fer-ho saber. I escriuré amb lletra gruixuda el nom de Julián Grimau, mort de vint-i-set trets el 20 d'abril de 1963, a les sis del matí. Mort per una sentència del consell de ministres de Franco, en què aquest va demanar a tots els qui en formaven part que s’hi comprometeren. Dos van dubtar, però cap no era Fraga. Fraga va demanar la mort del cap del Partit Comunista.

A tots ells el meu record, respecte i homenatge. A Fraga el meu menyspreu i, de nou, la demanda d'un judici que li faça pagar els seus crims.

(P.D: des de primera hora del matí m'han arribat tot de correus de lectors recordant-me el nom de l'obrer molt a Elda, que era Teófilo del Valle. Gràcies. La memòria, quan és col·lectiva, significa molt.)

Vicent Partal director@vilaweb.cat


Amb aquests assassinats la burgesia espanyola demostrava el que estava disposada a consentir i el què no volia de cap de les maneres. I això era: sí a un pacte amb l'oposició per a mantenir l'essencial de l'estat capitalista (oferint la possibilitat d'una constitució monàrquica, imperialista i capitalista); permanència de tots els aparats repressius de la dictadura; no res de depuració de criminals i torturadors; ni parlar-ne de república federal o autodeterminació de les nacionalitats oprimides, de democràcia popular, o del poder dels treballadors". (Miquel López Crespí)



L'escriptor Miquel López Crespí va escriure aquesta història alternativa de la transició: No era això: memòria històrica de la transició.

Les vagues a Vitòria havien començat (desembre de 1975) per simples reivindicacions laborals a Forjas Alavesas (es demanaven quaranta-dues hores setmanals de feina i sis mil pessetes d'augment). A poc a poc, malgrat els esforços dels carrillistes per mantenir la gent dins les fàbriques i no sortir al carrer, els treballadors s'anaven polititzant setmana rere setmana, i s'accentuaven més les seves reivindicacions -reivindicacions de govern obrer i popular; república socialista; dissolució dels aparats repressius de l'Estat (Policia Armada i Guàrdia Civil); unitat obrera enfront el capital; dimissió de tots els antics càrrecs sindicals i posà aquests càrrecs en mans de les assemblees sobiranes; etc, etc.

La coordinació de les fàbriques en lluita augmentà, es consolidà, i la seva pràctica -democràcia de base- s'anà generalitzant. Dia 12 de gener: vaga a Mevosa; dia 14: les assemblees d'aquestes fàbriques van unificant esforços amb les d'Aranzábal, Olazábal, Gabilondo, etc; dia 19: Huarte i Cablerías del Norte s'hi afegeixen. Tots aquestes centres industrials -i molts més-, coordinats amb les coordinadores de barri i estudiants, arriben a mobilitzar les 200.000 persones de la ciutat que surten quasi cada dia al carrer per a defensar les reivindicacions del poble revoltat. Delegats de les fàbriques en lluita viatgen per tot l'Estat explicant l'avançada experiència sovietista de Vitòria.

Durango, Amorebieta, Gernika, Santurtzi, Getxo, Markina, formen igualment importants coordinadores d'assemblees i consells obrers. OEC i les Plataformes Anticapitalistes tenen una part activa en aquestes experiències, però, com sempre, el partit (OEC) no intenta capitalitzar els conflictes i -potser erròniament- els seus militants feinegen entre els treballadors i els estudiants ajudant sempre les iniciatives més agosarades i revolucionàries sense fer proselitisme. Ben al contrari del que feia el PCE -apuntar-se a lluites en els quals no participava-, l'OEC -per manca d'una concepció dogmàtica i estalinista de partit- no intentà capitalitzar en profit seu les lluites que impulsà, tant a Vitòria com a les Illes com a tota la resta de l'Estat.

El moviment revolucionari s'accentuava dia a dia malgrat la repressió. Només en dos mesos -parlam de 1976- la patronal perdia la plus-vàlua de 36.469.OOO hores no treballades. La complicada política de reforma controlada esclatava pertot arreu. S'havia de fer qualque cosa. El PCE, Carrillo -el PSOE era quasi inexistent-, no bastava per a controlar les exigències cada vegada més combatives i antipactistes dels pobles. El govern de la reforma, un govern on hi havia en Fraga, en Martín Villa i en Suárez, decideix escalivar a fons els estudiants i treballadors i, sense miraments, el dia 3 de març de 1976, per provar d'aturar aquesta imparable onada de coordinadores que sacsejava molts d'indrets de l'Estat, ordenen disparar a matar.

Els representants de les coordinadores de fàbriques en lluita estaven reunits a l'interior de l'església de Sant Francesc d'Assís. Hi eren presents obrers de molts d'indrets i, en el moment en que la Policia metrallà els treballadors, prop de cinc mil homes i dones discutien en pau i ordenadament els seus problemes socials i polítics.

Assabentats que en aquella església hi havia els principals dirigents partidaris de la democràcia proletària, Suárez, Fraga i Martín Villa ordenen l'assalt. La Policia entra disparant. Maten tres joves. Francisco Aznar, de disset anys, assassinat d'un tret al cap. Pedro María Ocio, quan intentava protegir uns infants amb el seu cos, rep l'impacte de les bales. Més tard, un altre jove, Romualdo Barroso, de dinou anys, és abatut salvatgement per les forces repressives que segueixen les instruccions del govern aperturista. Hi ha desenes i desenes de ferits i detinguts.

Pareix evident que la burgesia franquista, amb aquestes accions sagnants, prova de deturar el moviment revolucionari, republicà i anticapitalista, que el carrillisme no pot controlar. Tots els sectors del règim (aperturistes i búnker) consideren que la situació ha arribat a tal punt que només es pot aturar amb la sang. Els anys 74, 75 i, concretament, el 76, han demostrat que augmenten la lluita de classes, les mobilitzacions en contra de la imposada i forçada "unitat d'Espanya", i que els pobles de les diverses nacionalitats comencen a oscil· lar del reformisme vers comportaments i actituds polítics cada volta més compromesos. La reforma s'ha de reconduir, com sigui, amb sang si és necessari. La premsa de l'Europa demoburgesa resta atemorida davant el que està passant a l'Estat espanyol. Le Monde escriu dia 5 de març de 1976: "Organitzacions revolucionàries d'extrema esquerra denuncian cada vegada més la política conciliadora [amb el franquisme] del Partit Comunista i de les Comissions Obreres, que encara controla aquest partit. Des de fa setmanes, els fets palesen un avenç cada vegada més accentuat del poble envers posicions més combatives, més polititzades".

A Mallorca, OEC, les Plataformes Anticapitalistes de Barris i d'Estudiants, les Comissions Obreres Anticapitalistes, s'encarregaren de propagar les idees i experiències avançades de Vitòria. Aleshores -seguint les instruccions de l'OEC- jo militava en el front d'estudiants, concretament a Magisteri. Juntament amb n'Antoni Mir i en Biel Matamales, ens tocà organitzar una explicació d'aquells fets -hi hagué assemblea general amb assistència massiva. N'Àngels Roig, na Margarida Seguí, na Magda Solano, en Salvador Rigo, na Josefina Valentí, entre altres bons companys i militants, treballaren fort repartint fulls volants, pintant i dibuixant cartells, aturant les classes per a explicar als alumnes els fets sagnants de Vitòria, preparant les assemblees informatives.

En aquella assemblea de solidaritat hi intervingué, per part del nostre Front Obrer, el treballador i militant de l'OEC Jaime Bueno (en "Tomàs", en l'argot de la clandestinitat), avui excel× lent advocat que jugà un paper essencial en la caiguda del corrupte govern Cañellas (PP) a les Illes. Per diverses facultats hi intervingueren en Mateu Morro i altres destacats dirigents universitaris de l'OEC. A Filosofia, hi havia, a part d'en Mateu Morro (l'actual Conseller d'Agricultura del Govern Balear i secretari general del PSM), en Joan Ensenyat i en Mateu Ensenyat (aquest darrer, provinent d'un grup que s'havia integrat en el partit provinent de Bandera Roja).

A s'Arenal, clandestinament, n'Aina Gomila, aleshores treballadora de la neteja a un hotel, explicà els fets als obrers i obreres de l'hosteleria. Na Maria Duran i en Martí Perelló s'encarregaren d'impulsar lluites solidàries per Manacor i la seva comarca; a Menorca (Maó, Ferreries, Ciutadella, Alaior, etc), el cap de la campanya de solidaritat amb Vitòria (es necessitaven diners per a treure de la presó els represaliats per la dictadura) fou en Llorenç Febrer amb els seus incansables companys provinents de les JOC.

A part dels morts a Vitòria hi hagué més assassinats arreu. Un d'aquests crims diaris va ser el del jove obrer Gabriel Rodrigo, de dinou anys, que fou "liquidat" d'una manera encara no aclarida per membres de la Brigada Social o d'alguna altra de les forces repressives de l'Estat. El cert és que aquest jove treballador, en assabentar-se dels esdeveniments de Vitòria, sortí amb altres milers de companys a participar en una manifestació no permesa en contra de la repressió feixista, a Tarragona. Acorralat per les forces de la repressió de la dictadura, provà d'amagar-se dels seus perseguidors en el terrat de la casa número 7 del carrer Landa de Tarragona (una casa de tres pisos). Poc després el seu cadàver restava, esclafat, enmig del carrer, entre un gran bassiot de sang (vegeu Cambio16, núm. 233, 15-21 març de 1976, pàg. 14). Crims com aquest eren el pa nostre de cada dia en els darrers anys de la dictadura.

¿Qui no va treballar per a explicar el que havia succeït a Vitòria? Tot el partit es va posar en cos i ànima a treure'n les ensenyances oportunes per a impedir amb totes les nostres forces que aquests fets es repetissin o s'oblidassin. Na Dora Muñoz en el Front de Mestres, en Guillem Coll a Inca (organitzant les primeres assemblees obreres amb els treballadors de la sabata a Inca, Lloseta, etc), en Gori Negre i na Rosa Vich a Santa Maria... No acabaríem mai el llistat de companys que treballaren en aquesta línia de solidaritat fent xerrades, recollint diners per obres, hotels, barris i facultats, escrivint articles, fent fulls volants, editant cartells, enganxines de protesta contra la salvatge repressió feixista...

Amb aquests assassinats la burgesia espanyola demostrava el que estava disposada a consentir i el què no volia de cap de les maneres. I això era: sí a un pacte amb l'oposició per a mantenir l'essencial de l'estat capitalista (oferint la possibilitat d'una constitució monàrquica, imperialista i capitalista); permanència de tots els aparats repressius de la dictadura; no res de depuració de criminals i torturadors; ni parlar-ne de república federal o autodeterminació de les nacionalitats oprimides, de democràcia popular, o del poder dels treballadors. Finalment, després de la caiguda del govern Arias -pels seus grans errors i continuats crims, que posaven en perill la reforma- (juliol de 1976), els punts de vista de la pretesa "oposició" democràtica i els hereus "liberals" del franquisme s'anaren apropant fins a coincidir totalment i absolutament.

Vist en perspectiva, el que tots els sectors del règim demanaven -i que la "oposició" els concedí benèvolament a canvi d'unes poltrones- era una llei de punt final dels crims de la dictadura. Com diria El País (6-VIII-95, pàg. 14): "La única ley de 'punto final' la hicimos los demócratas para los franquistas".

Any 1976: punt àlgid de la lluita popular contra la dictadura
Del llibre No era això: memòria política de la transició (Edicions El Jonc)
© Miquel López Crespí
Març de 2006

Miquel López Crespí

Llibres de l´escriptor Miquel López Crespí (Web Ixent)

Articles d´actualitat política de l´escriptor Miquel López Crespí

Història alternativa de la transició (la restauració borbònica) (Web Ixent)

El feminisme a Mallorca en els anys 70: el GAD (Grup per a l´Allberament de la Dona)

pobler | 02 Març, 2019 12:49 | facebook.com

El feminisme i les comunistes mallorquines (OEC, MCI...) (I)


Margarida Chicano Sansó: l'OEC i el GAD.


De ben jove s'encarregà de feines importants dins la tasca de consolidar el comunisme mallorquí (OEC): responsable de sanitat; correu per portar propaganda antifeixista des de la península en temps del franquisme; membre del Comitè de Solidaritat amb els Presos Polítics. Participà activament en l'organització del GAD.


En diferents articles d'aquesta història de l'Antifranquisme a Mallorca hem parlat sovint de l'estret economicisme (pensar que tan sols la lluita per augment de sou era lluita classista contra el sistema) que dominava la majoria dels partits comunistes (OEC inclosa). Sortosament sempre hi havia sectors (estudiants, dones, ecologistes...) més intel·ligents que no pas els comitès executius. Per aquesta manca de sensibilitat dels partits comunistes envers la problemàtica de la dona sorgeix l'any 1978 (a iniciativa de determinats col·lectius de militants d'OEC, MCI i grups de dones independents) el GAD (Grup per a l'Alliberament de la Dona). Per a servar la independència del naixent moviment feminista envers els respectius partits (en aquest cas de l'OEC i del MCI), el GAD -que inicialment s'organitzà de forma assembleari- llogà un pis en el carrer de la Impremta, número 1, de Ciutat (concretament damunt l'actual seu de l'OCB). Una de les fundadores del GAD fou Margarida Chicano Sansó (la qual ens ha proporcionat el seu arxiu particular amb documents, premsa, fotografies, etc, estris indispensables que ens permeten anar bastint aquest treball i els que seguiran).


1978: Margarida Chicano en una reunió del GAD en el carrer de la Impremta, número 1 de Ciutat de Mallorca.

Margarida Chicano Sansó era una destacada dirigent del comunisme mallorquí (OEC) que provenia dels grups de cristians pel socialisme

Margarida Chicano Sansó era una destacada dirigent del comunisme mallorquí (OEC) que provenia dels grups de cristians pel socialisme sorgits a ran de la influència, a les Illes, del Concili Vaticà II. Són aquestes organitzacions catòliques (JOC), fortament anticapitalistes i antifeixistes, les que seran l'embrió de tot el moviment popular no estalinista (en parlar d'estalinisme i carrillisme parlam del PCE). Margarida Chicano va néixer a Ciutat el vint-i-u d'octubre de l'any 1957, i de ben jove s'encarregà de feines importants dins la tasca de consolidar el comunisme mallorquí (OEC): responsable de sanitat; correu per portar propaganda antifeixista des de la península en els anys finals del franquisme; membre del Comitè de Solidaritat amb els Presos Polítics. Participà activament en l'organització del GAD. Segons ens explica aquesta dirigent comunista (cintes enregistrades el vint d'agost de 1995 i el dotze de setembre de 1997, el GAD, amb el temps, s'organitzà en grups de treball (per cada problemàtica concreta) i s'especialitzà en la reivindicació dels drets laborals, familiars i sexuals de la dona. S'impulsaren campanyes favorables al divorci, en favor de l'avortament i per anar explicant la problemàtica sexual de la dona ja des dels instituts. El grup edità nombrosos fulls explicatius d'aquests problemes i prioritzà en tot moment les xerrades informatives a les barriades populars. El GAD igualment, entre moltes altres activitats, organitzà una assessoria jurídica per a la dona ja que, en aquella època (parlam dels anys 1978-80), no hi havia la quantitat d'organismes oficials que ja han fet seva part de les reivindicacions de les comunistes mallorquines (OEC-MCI). Entre les diverses activitats polítiques que portava a terme, Margarida Chicano s'encarregava igualment del servei de premsa de l'Agrupació Feminista de l'OEC. Com a una de les responsables més destacades d'aquest sector, elaborà nombrosos documents referents a la situació de la dona mallorquina i participà en els debats constitucionals del moment. En un article (Baleares, trenta de maig de 1978) titulat "La situació de la dona en el projecte constitucional" escrivia: "La Constitució [per a ser autènticament democràtica] ha de reconèixer els drets democràtics de la dona en la família, la igualtat de deures i obligacions dels components de la parella en tots els aspectes de la vida familiar... així com el dret democràtic a la separació matrimonial".


Margarida Chicano Sansó, companya de l'escriptor Miquel López Crespí (a la dreta de la fotografia) a començaments dels anys noranta. Ambdós formaven part de la direcció del comunisme illenc (OEC).

Les dones de formació marxista (com ho eren les militants i dirigents de l'OEC i del MCI) prioritzaven sempre, en qualsevol moment i circumstància, la problemàtica de la dona treballadora

La concreció d'agrupacions de dones dins dels partits comunistes creava problemes. Igual que hi havia aferrissades discussions en el mateix GAD (Grup d'Alliberament de la Dona). En el fons, les dones de formació marxista (com ho eren les militants i dirigents de l'OEC i del MCI) prioritzaven sempre, en qualsevol moment i circumstància, la problemàtica de la dona treballadora. Les associades al GAD independents o que no havien tengut mai cap contacte amb el món obrer o amb els sectors populars illencs (fàbriques, hotels, pagesia, etc) volien discutir sempre de la "dona" en abstracte i arribaven a equiparar els "problemes" de la dona empresària amb els de l'obrera. Però això era un debat enriquidor, i algunes de les dones que amb els anys, entrarien a formar part de les burocràcies del poder (sigui PSOE o PP) aprengueren els fonaments del seu "modus vivendi" actual en aquells voluntariosos debats feministes de 1978 (els quals eren herència directa del maig de 1968). El debat entre les línies del feminisme marxista i del feminisme burgès ve, doncs, d'aquella època que a vegades ens pareix tan allunyada. En llenguatge col·loquial, en les discussions que podem tenir cada dia en el carrer o en la feina, hom anomena feministes tots els partidaris de la igualtat entre la dona i l'home, sense entrar en distincions. Però com ja demostraven les discussions del GAD l'any 1978 en el seu local del carrer de la Impremta, 1, per als marxistes era i és una definició que, de tan general, no té gaire significat polític. Precisem doncs, per anar aclarint conceptes. Feminisme és el moviment polític que es fixa com a objectiu l'emancipació de la dona envers l'home, per damunt o al marge de diferències de classe.

Miquel López Crespí


La incorporació de la dona a la lluita política és una condició necessària per a un moviment veritablement revolucionari



Ciutat de Mallorca 1978. Una de les primeres manifestacions feministes fetes a Palma (Mallorca) amb participació de militants del GAD.

Per al marxisme clàssic, l'emancipació femenina és una de les tasques fonamentals de la revolució socialista, i la incorporació de la dona a la lluita política és una condició necessària per a un moviment veritablement revolucionari. Però com podem comprovar, tant ahir com avui, entre el marxisme i el feminisme en abstracte hi ha diferències bàsiques.

Com escriu el dirigent comunista (membre del POR, partit de tendència trotsquista), A. Van den Eynde en el seu llibre Petit vocabulari polític de marxisme, Edicions de 1984 (Barcelona 1998): "El feminisme aspira a l'alliberament complet de la dona sota el capitalisme. Per això acaba confonent la simple igualtat de drets amb la igualtat real orientant-se cap a la minoria de dones que, excepcionalment, poden escapar-se de la condició comuna del seu sexe en la societat establerta, o que poden si més no intentar-ho. El marxisme, en canvi, considera que les condicions prèvies per a la superació de la família burgesa i per a l'emancipació real de la dona són la socialització dels mitjans de producció i, sobre aquesta base, la desaparició de l'economia domèstica familiar dins l'economia socialitzada. El marxisme lluita perquè, sota el capitalisme, es reconegui la plena igualtat de la dona amb l'home políticament, formalment, quant a drets; la igualtat real, però, només l'espera del socialisme".

Aquest era, aproximadament, el nucli de les discussions d'aquells anys (1978-1981). En el fons, les militants del GAD de formació no marxista pel que de veritat lluitaven (malgrat fos inconscientment) era per intentar treure les dones obreres de les organitzacions de classe (partits i sindicats) amb l'objectiu d'agrupar-les al costat de dones burgeses o petit-burgeses.

Dèiem que el feminisme burgès, objectivament, allò que cercava era separar la dona treballadora de les organitzacions proletàries. En les entrevistes que hem enregistrat, la dirigent comunista i cofundadora del GAD Margarida Chicano Sansó confirma aquesta apreciació afirmant que algunes de les militants del GAD, efectivament, no tenien clara l'evident diferència entre una dona treballadora i una senyora burgesa de Jaume III o Son Armadans. Els sectors més lúcids de les dones revolucionàries tampoc no veien amb gaire bons ulls la introducció de conflictes entre sexes al si del moviment obrer.

En el fons, tot i la feina conjunta pels problemes de cada dia (lluita contra les violacions, en favor del divorci i per l'avortament lliure i gratuït, etc) aquestes dues concepcions divergents coexistiren dins del GAD fins a la seva dissolució el 1981. Malgrat les contínues temptatives de conviure conciliant feminisme burgès i marxisme revolucionari, les diferències esclataven -i esclaten!- a cada pas. En el fons aquest debat encara no resolt demostra ben clarament que es tracta de dues concepcions diferents de l'alliberament de la dona: una concepció idealista i burgesa i una concepció materialista, obrera. Avui dia, el simple "feminisme" en abstracte s'ha convertit en un tòpic comú als partits de dreta i esquerra (de tot l'arc parlamentari de defensors del sistema capitalista).

Qui signa aquest article pensa emperò, que, malgrat cert electoralisme -la utilització del problema real de la dona treballadora sota el capitalisme-, aquesta situació real de la dona és encara un problema no resolt pel capitalisme i per tant d'una rabiosa actualitat. Malgrat totes les seves contradiccions -fruit, en el fons, d'un moviment ric en accions i en debats-, el GAD sempre donà suport decidit al moviment obrer i popular, de què formava part indestriable. Dins aquesta línia, estudiant la premsa de l'època -concretament el diari Baleares de dia tres de maig de 1978- podem trobar un aclaridor comunicat del GAD en favor dels drets de la dona treballadora i en solidaritat amb el Primer de Maig (jornada internacional dels treballadors de tot el món): "El Grup per l'Alliberament de la Dona (GAD, que participó activamente en la manifestación unitaria del Primero de Mayo) quiere añadir a las reivindicaciones generales de toda la clase trabajadora -a las que se adhiere- una serie de aspectos que consideramos necesarios para mejorar la situación de la mujer". I aquí podem comprovar la influència del sector marxista revolucionari del GAD, ja que concreta reivindicacions essencials per a la dona treballadora. Reivindica el GAD: "El derecho a un puesto de trabajo para cada mujer y la no discriminación salarial y profesional por razón del sexo. Los objetivos a conseguir serían: A igual trabajo igual salario y revisión de todos los convenios que no contemplen esta situación. Formación profesional y posibilidades de promoción dentro de las empresas así como el acceso a trabajos más cualificados". I el comunicat continuava, ara ja dins del marc d ela dona en general: "Desde el punto de vista de la mujer como 'ama de casa', reivindican también la creación de servicios domésticos colectivos y gratuitos (guarderias, lavanderías, comedores, etc)". En darrera instància el GAD exigia: "El derecho a la libre sindicación y a la participación política y ciudadana de la mujer y el respeto a sus organizaciones autónomas".

Miquel López Crespí


El GAD (Grup per a l'Alliberament de la Dona), va ser constituït a Ciutat per dones militants d'OEC, MCI i independents.



Una de les primeres reunions del Grup per l'Alliberament de la Dona (GAD) en el seu local del carrer de la Imprempta, número 1 de Ciutat de Mallorca. Margarida Chicano Sansó és la primera de l'esquerra.

El GAD (Grup per a l'Alliberament de la Dona), va ser constituït a Ciutat per dones militants d'OEC i del MCI, així com per nombroses independents. Una de les seves fundadores va ser la dirigent comunista mallorquina Margarida Chicano Sansó (del Comitè de Direcció Política de les Illes de l'OEC). De seguida el col·lectiu de dones revolucionàries organitzà nombroses activitats -conferències, manifestacions, repartides de fulls volants, muntatge d'una assessoria jurídica per a la dona- i es començà a sensibilitzar l'opinió pública mallorquina sobre una problemàtica -la feminista- molt marginal en l'esquema de funcionament dels partits obrers d'aleshores. Abundaven en aquells temps -com si fos ara mateix!- les agressions a la dona -assassinats, maltractaments, etc-. Feia poc (parlam de febrer de 1979) que havia estat assassinada una dona nomenada Cornelia Arends. El GAD es mobilitzà de seguida (l'ajudà en la tasca el Col·lectiu Pelvis). El diumenge dia quatre de febrer de 1979 el diari Balears entrevista (en treball realitzat per la seva col·laboradora Elena Checa) una de les fundadores del GAD (Margarida Chicano) i una representant del Col·lectiu Pelvis. El titular de l'entrevista deia: "Queremos poder ir por la calle sin tener miedo" i les representants del feminisme illenc explicaven més endavant la seva ferma decisió de sortir al carrer per a protestar de la violència que s'exercia contra les dones. Deia Elena Checa: "Hasta ahora, en las Islas no se había hecho ningún acto de este tipo. 'Nos estamos acostumbrando a esta agresividad como algo cotidiano y ya casi nos parece normal hasta que se viole y se mate a las mujeres, sobre todo si son extranjeras'. Extranjeras o nacionales, las feministas han llegado a la conclusión de que es el momento de decir ¡basta!". La colaboradora de Baleares continuava reproduïnt les opinions del GAD i el Co·lectiu Pelvis: "Sólo poco a poco y con la lucha de las propias mujeres, se podrán ir cambiando las cosas. Además, hace falta que exista un reconocimiento legal de los derechos de la mujer a todos los niveles y los cauces para poder hacer valer esos derechos".

Dia cinc de febrer de 1979 coneix, doncs, la més important manifestació de la dona realitzada mai a les Illes. Rere una pancarta que porta escrit "Prou d'agressions. Prou violacions", l'esforç de les dones comunistes d'OEC i MCI, així com les nombroses independents que militen en el GAD i en el Col·lectiu Pelvis, fan sentir la seva veu. Però de tot això en parlàrem en propers articles.

El diari Baleares (article d'Elena Checa; fotografies de Juanet) deixava constància (dia sis de febrer de 1979) d'aquesta important mobilització de la dona mallorquina. Deia la periodista sota el titular "Manifestación contra las agresiones a la mujer": "Estamos aquí reunidas para rendir homenaje a todas las víctimas y para dejar constancia de que no nos resignamos". Les manifestants (unes tres-centes segons uns mitjans d'informació; unes cinc-centes segons uns altres) es manifestaren partint de la Plaça de Cort i pels carrers de Colom i de Sant Miquel fins arribar a la plaça d'Espanya, on cremaren un munt de revistes pornogràfiques com a protesta per la utilització que el sistema capitalista i aquesta societat burgesa i masclista feien -i fan- del cos de la dona.

En honor de la dona assassinada, Cornelia, es va dipositar una corona de flors a l'estany de la plaça.

Miquel López Crespí

JOSEP VALERO: PRESENTACIÓ DEL LLIBRE DE MIQUEL LÓPEZ CRESPÍ REPRESSIÓ I CULTURA DURANT EL FRANQUISME (LLEONARD MUNTANER EDITOR)

pobler | 01 Març, 2019 19:32 | facebook.com

JOSEP VALERO: PRESENTACIÓ DEL LLIBRE DE MIQUEL LÓPEZ CRESPÍ REPRESSIÓ I CULTURA DURANT EL FRANQUISME (LLEONARD MUNTANER EDITOR)

<7p>

Miquel té en el conjunt de la seva obra tres característiques que sempre hi són presents. L’origen de classe d’on surt i d’on es crià. Visibilitzar el patiment i enaltir la dignitat i la difícil lluita per la supervivència, dels republicans derrotats. Defensar la cultura pròpia del poble i la seva llengua catalana, front a la impostura de les classes dominants. (Josep Valero)


En primer lloc vull agrair a Miquel i a l’editorial Llorenç Muntaner, la possibilitat de presentar el llibre «Cultura i repressió en temps del franquisme» Ja vaig sentir en directe la ponència de Miquel, en la taula rodona que jo mateix moderava, en les Jornades «Mallorca davant el centralisme» que organitzaren les Fundacions Darder-Mascaró, com aportació als diferents actes que es feren a Mallorca, arran del tricentenari de la desfeta de les nostres institucions en mans del centralisme borbònic. Les investigacions iniciades en aquell moment per Miquel, li han servit de base per ampliar i completar de manera significativa, una visió documentada i crítica, del que suposà pel mon de la cultura de Mallorca, el tràgic període del franquisme.

Miquel té en el conjunt de la seva obra tres característiques que sempre hi són presents. L’origen de classe d’on surt i d’on es crià. Visibilitzar el patiment i enaltir la dignitat i la difícil lluita per la supervivència, dels republicans derrotats. Defensar la cultura pròpia del poble i la seva llengua catalana, front a la impostura de les classes dominants.

Aquests tres trets també hi són presents en el conjunt del llibre que presentam avui. Miquel no engana a ningú a l’hora de llegir la seva obra. El que té de novetat el llibre que presentam, és la informació ampla i detallada de tota una panoràmica dels diferents àmbits culturals que es donaren a Mallorca el temps del franquisme. Ja tan sols per la informació continguda sobre autors, publicacions, esdeveniments, contexts socioculturals, tertúlies, polèmiques...val la pena la lectura del llibre.

A la vegada com era d’esperar, Miquel no agafa cap posició de «neutralitat» a l’hora d’analitzar la realitat que descriu. Combina la recerca de texts i opinions d’altres autors per confirmar les seves apreciacions. I manifesta sense cap subterfugi les seves pròpies opinions. I és quan apareix en el decurs del llibre, unes interessants reflexions sobre el paper de l’art, el compromís de l’intel·lectual, l’autonomia de la producció artística, els criteris de l’estètica...Miquel intenta justificar les seves opinions a partir d’unes reflexions sobre l’art i la producció artística, incardinades en la tradició del pensament marxista i amb la d’autors com Luckacs, Lenin, Trostki, Gramsci... Com si Miquel tingués necessitat de demostrar que en la seva obra hi ha dolor, ràbia, patiment, indignació, contestació...però que no hi són per ressentiment, ni venjança cega, ni per sublimació de neguits personals. Sinó per compromís conscient amb la classe d’on prové, per necessitat de lluitar per la justícia històrica, per coherència amb el que ell pensa i amb la pràctica que vol realitzar. Com una aportació a la creació de l'intel·lectual orgànic que necessita construir la classe obrera per aconseguir el seu alliberament.

També per a mi és summament valuosa, l’explicació sobre les dificultats i entrebancs que té un escriptor com ell, per a poder realitzar la seva tasca. Un autèntic patiment d’autònom cultural, que per a garantir la seva subsistència, ha de promocionar contínuament la seva producció; participar en el seu moment, en quantitat de premis literaris en el context dels Països Catalans, i a sobre, guanyar els màxims possibles. No tan per aconseguir una teringa de reconeixements, com sobretot, per obtenir els mínims materials imprescindibles per tenir la seva autonomia personal i garantir així també, la seva independència ideològica. Un autònom amb la tossudesa necessària per no defallir mai, per fer de la seva voluntat d’escriure una mena de lluita contra el sistema. Per a convertir la seva presència en el mon de la literatura, en un clam de reivindicació de les classes subalternes a poder disputar la hegemonia cultural que, des de sempre, han tingut les classes dirigents en aquesta terra nostra. No és doncs casual, la forta polèmica que manté amb els autors i crítics literaris partidaris de la supressió dels esmentats premis. Els premis són una finestra d’oportunitat per a trencar els monopolis culturals i les restriccions imposades des de els mitjans de comunicació de masses. Una porta oberta a la innovació juvenil, al pensament incorrecte, a la trencadura de l’anquilosament.

En la literatura de Miquel estan sempre molt presents les seves vivències personals. Ens els seus darrers treballs descriu amb molta claredat els ambients de les reunions clandestines, els debats, les normes de seguretat, les tàctiques per a combatre els interrogatoris de la Brigada Política-Social, el planejament de les organitzacions de les lluites...I el que torna a sortir en el llibre actual, és un altre tema que el crema per dedins. És l’anomenat «obrerisme» que en el seu parer, hi havia en aquells moments en les organitzacions marxistes d’oposició. També és prou interessant veure en el recorregut del llibre, la diferent evolució de la lluita per la defensa del català, des de la seva supervivència oral als inicis del feixisme, els treballs per la seva normativització, el naixement de l’Obra Cultural Balear, la simbiosi que s’arriba a donar entre la la defensa de la llengua i la cultura amb els incipients moviments d’oposició antifranquistes. Pens que és molt important descriure com fa el llibre aquesta evolució. Especialment pel que fa al coneixement per a les noves generacions de les singularitats d’aquelles experiències.

Jo vaig viure la meva primera experiència militant en 1972 formant part del comitè de curs estudiantil clandestí, de la delegació de la Facultat de Filosofia i Lletres de Barcelona, que estava a l’Estudi General Lul·lià. I vaig viure una experiència prou interessant participant en la creació del Col·lectiu de Teatre. Una opció cultural per influir políticament dintre i fora de la Facultat. Férem tres sessions al pati del casal Balaguer de Ciutat i anàrem pels pobles interpretant un seguit d’entremesos mallorquins del segle XVIII. Amb aquell Col·lectiu, dirigit per Antoni Maria Thomás, vaig aprendre el valor subversiu que podia tenir el teatre. Com des de el conjunt del muntatge, una obra innòcua i fins i tot reaccionària, podria convertir-se en una eina de crítica i d’aspiració a la llibertat, tal com acabàvem l’obra cantant L’Indesinenter de Salvador Espriu, musicat i cantat per Raimon. El que ara semblaria una ximpleria, era aleshores un acte d’oposició i de resistència cultural important. Si no donam a conèixer aquestes vivències, una persona que no ha viscut el franquisme, no pot entendre mai l’anorreament cultural que fa significar la seva existència.

Finalment tota la publicació, té ben diferenciada la part expositiva dels fets, amb la valoració crítica de l’autor. Una valoració crítica feta des de la seva experiència d’oposició i resistència individual al franquisme en una primera etapa, i en una segona, en la seva militància en l’Organització d’Esquerres Comunista. El febrer de 1973 jo vaig ingressar en el Partit Comunista d’Espanya a les Illes. No comparteixo amb Miquel algunes de les seves valoracions sobre l’activitat del PCE a la clandestinitat. En qualsevol cas, a l’any 2019, ja estam en disposició de posar al servei dels historiadors, els materials i les nostres valoracions, per tal de fer una aproximació crítica i a la vegada de reconeixement, a la tasca del conjunt de l’oposició democràtica als trists anys de foscor del franquisme.

Un treball el de Miquel, que recobra actualitat amb els nous vents de feixisme que semblen tornar a bufar en les nostres contrades. Com sempre la llengua i cultura catalana estan en el punt de mira dels nous cadells del feixisme i de l’autoritarisme. I amb ella, els valors democràtics i republicans de la llibertat, la igualtat i la fraternitat. Cal recordar sempre al monstre del franquisme per intentar crear els anticossos per a combatre’l.

Vull acabar donant la més sincera enhorabona al treball efectuat per Miquel López Crespí. Un treball que sols pot sortir de l’esforç , la perseveració, la bona organització i la sistematització. En Miquel, en el bon sentit de la paraula, és un autèntic animal de feina. I com pensava Picasso, sols sorgeix la bona inspiració artística, a partir del treball continuat, constant i rigorós.

Palma a 25 de febrer de 2019. Josep Valero


Feixistes i pocavergonyes contra els escriptors mallorquins

pobler | 01 Març, 2019 11:49 | facebook.com

La desvergonyida censura del silenci equivalent a la ferotgia de la pitjor campanya manipuladora i rebentista. Tots podem imaginar el desànim que significa veure com els anys de feina emprats en una novella són escarnits sovint pel silenci. Amb el control, cada vegada més dictatorial de les pàgines de cultura dels diaris, dels suplements literaris, de determinades revistes i dels premis que "consagren" oficialment, l'escriptor Internet contribueix a rompre el poder quasi exclusiu que tenien aquests elements per a sentenciar qui devia existir i qui no dins el món de la literatura i de l'art. (Miquel López Crespí)


Amb Internet la misèria de les campanyes de marginació o rebentistes contra tal o qual autor queda al descobert i mostra tota la seva brutalitat. Fa només uns anys, per fer callar un autor bastava aconseguir que ningú sabés de l'existència de la seva obra. Si aquesta manipulació no bastava s'empraven els serveis d'algun sicari per a provar d'anihilar intellectualment el dissident. El possible lector només podia disposar del material manipulat que el comissariat oferia. (Miquel López Crespí)


La revolució Internet: contra els enemics dels escriptors mallorquins


Internet és una eina que ha ajudat i ajuda a la democratització de la cultura. Pel que fa a la literatura, als llocs web que tenen la majoria d'autors i que porten la més diversa informació, han servit per a rompre l'estricte control de determinats clans i elits culturals; el control abusiu d'aquells que, des del poder mediàtic i institucional, sentenciaven qui era el que podia existir en el món de la ploma i qui era el condemnat a desaparèixer. Un bon sistema, en definitiva, per a tallar l'herba sota els peus de tota mena de manipuladors del fet artístic i literari.

Un dels principals problemes que tenia l'autor de vena, l'escriptor que no acceptava els estrets i sectaris cànons del paranoucentisme i la postmodernitat dominants era el fer arribar a l'hipotètic públic lector la notícia referent a l'aparició d'una determinada obra. De fora estant, és difícil entendre el nivell de prepotència que contra l'autor i el creador en general s'ha exercit i s'exerceix encara. La desvergonyida censura del silenci equivalent a la ferotgia de la pitjor campanya manipuladora i rebentista. Tots podem imaginar el desànim que significa veure com els anys de feina emprats en una novella són escarnits sovint pel silenci. Amb el control, cada vegada més dictatorial de les pàgines de cultura dels diaris, dels suplements literaris, de determinades revistes i dels premis que "consagren" oficialment, l'escriptor Internet contribueix a rompre el poder quasi exclusiu que tenien aquests elements per a sentenciar qui devia existir i qui no dins el món de la literatura i de l'art.

Els anys posteriors a la restauració monàrquica ens demostraren fins a límits inimaginables el que era i el que significava el control del paranoucentisme sobre la literatura. El ferreny domini de les pàgines de cultura, dels suplements o les revistes culturals i, de rebot, de determinades institucions serví per a demonitzar aquell o aquella que no combregava amb el credo oficial de la reacció que ens aclaparava i, en determinats aspectes, ens aclapara encara. De cop i volta, el silenci sobre l'obra de Salvador Espriu, Manel de Pedrolo, Joan Fuster, Gonçal Castelló o Josep M. Llompart es va fer evident amb tota la seva virulència. Durant un quart de segle, el comissariat que hem patit i patim ha maldat i malda per desertitzar la nostra cultura de les veus més punyents, autèntiques i discrepants. Conec alguns companys de dèries literàries que farts de tanta martingala i manipulació han deixat d'escriure. Supòs que és el que volen els malfactors: desfer-se de la competència literària i política; consolidar el reialme de la mediocritat i les màfies culturals. I, com en temps de la transició, quan s'enterraren sota tones de ciment armat les idees de ruptura, socialisme i republicanisme, els sicaris pugnen per bastir una literatura no conflictiva, suau i edulcorada que barri el pas a la subversió que l'art autèntic representa.

Però vet aquí que la revolució Internet tira pel terra els plans de control tan treballosament bastits. De cop i volta, la manipulació del suplement de cultura ja no basta. L'autor que vol fer arribar una informació, no solament a Catalunya, sinó a qualsevol persona de la resta del món, si ha tengut esment a arxivar les adreces adequades (premsa, mitjans de comunicació, sectors professionals, grups culturals, lectors en general...), en segons pot enviat la notícia de l'aparició del llibre, el poemari o l'obra de teatre a quatre o cinc mil persones. Ja no hi ha obres silenciades! Internet té més difusió que qualsevol revisteta o suplement per als amiguets.

Aquest fet, juntament amb l'existència dels llocs web d'autors, ajuda a fer bocins els plans del comissariat. Amb Internet la misèria de les campanyes de marginació o rebentistes contra tal o qual autor queda al descobert i mostra tota la seva brutalitat. Fa només uns anys, per fer callar un autor bastava aconseguir que ningú sabés de l'existència de la seva obra. Si aquesta manipulació no bastava s'empraven els serveis d'algun sicari per a provar d'anihilar intellectualment el dissident. El possible lector només podia disposar del material manipulat que el comissariat oferia.

Tot ha mudat. L'autor arriba en un moment a cinc mil possibles lectors. Pot proporcionar informació de primera mà a lectors de tot el planeta. En un moment la notícia de l'aparició d'aquell llibre és a l'ordinador de milers d'interessats en el fet cultural. Per si mancava alguna cosa, els llocs web, les revistes alternatives, ofereixen un material inabastable que, per la seva solidesa i seriositat han ensorrat igualment les més ferotges campanyes rebentistes dels malfactors. Al lloc web o a la revista alternativa, el lector pot consultar les opinions contrastades de multitud d'especialistes en el fet literari. Internet ajuda, doncs, a dinamitzar de forma efectiva el nostre somort panorama cultural.

Miquel López Crespí


(26-V-06)

Llibres de l´escriptor Miquel López Crespí (Web Ixent)

Articles d´actualitat política de l´escriptor Miquel López Crespí


En deman quina diferència essencial hi pot haver entre els agents de les forces repressives franquistes i aquells que, en el present, es dediquen a escampar mentides, calúmnies i insults contra els escriptors mallorquins.



Coberta del llibre de l'escriptor Miquel López Crespí que va ser segrestat pels sicaris del Trinunal de Orden Público franquista. Els feixistes sempre han perseguit, atacat i insultat els escriptors mallorquins d'esquerra.

Les acostumades campanyes rebentistes de determinats grupuscles de dreta i també de l'extrema dreta falsament nacionalista, aquells falsaris que s'amaguen rere les nostres banderes per poder atacar millor els nostres escriptors, els dements pamflets de coneguts sicaris que, encegats per l'enveja i l'autoodi més ferest, no fan més que complotar contra l'escriptor de les Illes, m'han fet recordar una campanya semblant ordida pel TOP, el Tribunal de Orden Público franquista, en contra meva i en contra del meu llibre La guerra just acaba de començar ara ja fa prop de trenta anys.


En deman quina diferència essencial hi pot haver entre els agents de les forces repressives franquistes i aquells que, en el present, es dediquen a escampar mentides, calúmnies i insults contra els escriptors mallorquins. El problema és que abans, en temps de la dictadura, els enemics eren a l'altra part de la trinxera, en camp contrari. Ara també hi són els mateixos, en el camp de l'adversari. Amb això no hem canviat gaire. Però la diferència consisteix que la podridura actual ha enfollit alguns que prediquen des de les nostres pròpies banderes i, venuts als poders fàctics econòmics i mediàtics esdevenen els pitjors enemics dels escriptors nostrats.


Amb el recull de narracions La guerra just acaba de començar, guanyava el premi "Ciutat de Manacor 1973" de narrativa, el més prestigiós que es concedia a les Illes, juntament amb el "Ciutat de Palma", de novel·la, poesia i teatre. El cert és que, just acabat d'editar -finançat per l'Ajuntament de Manacor-, el TOP, el Tribunal d'"Ordre" Públic franquista, decretava el seu segrest, per "atentar contra la normal convivencia ciudadana de los españoles(!)". Vist amb perspectiva, ara que han passat més de trenta anys d'aquella persecució, crec que va ser la mateixa Brigada Social qui degué enviar un "dossier" ben adobat (amb l'historial que devia incloure les meves detencions per les pintades a favor de la llibertat pels presos polítics, la correspondència amb els països de l'Est d'Europa, les reunions amb les Joventuts Comunistes...). El cert és que en un determinat moment de la història que contam -l'Ajuntament de Manacor acabava de fer-me arribar els mil exemplars de l'edició- tot estava en perill. Els apreciats exemplars, si no hi trobàvem una solució ràpida i urgent, podrien acabar capolats per alguna trituradora de la Social o, el més segur, podrits i menjats per les rates en algun tètric soterrani de la Social a Madrid. La meva seguretat física -sempre hi cabia la possibilitat d'acabar a la presó si et jutjaven- també perillava. Però en aquell temps -començament de l'any 1974- actuàrem eficaçment. D'una manera semiespontània, tots els amics de Ciutat, pobles, Barcelona -i fins i tot de París!- es mobilitzaren per a vendre els mil exemplars de l'edició. Aleshores jo treballava de delineant a la cooperativa progressista d'arquitectes del carrer de l'Estudi General (amb els amics Gabriel Oliver, Neus Inyesta, Carlos García Delgado...). Anàrem fent paquets de cinc exemplars i es començaren a vendre i repartir arreu. La memòria pot enganyar-me, però entre els més actius venedors del llibre perseguit pel TOP record els germans Noguera Vizcaíno (en Pere i en Gabriel), en Bernat Homar (aleshores director d'un grup de teatre afeccionat), na Neus Santaner (actual dirigent de l'STEI), l'amic del PCE Jaume Bonnín, diverses agrupacions del PSUC principatí que havia conegut en el temps que havia treballat a la llibreria L'Ull de Vidre, l'amic J. Martínez Alier, de l'Editorial Ruedo Ibérico...


El que sí que record, ara que han passat els anys, és que aquest sistema de lluita contra la repressió político-cultural funcionà a la perfecció. En el fons, vist amb perspectiva, el Tribunal d'Ordre Públic (TOP) quasi em va fer un favor en processar-me per La guerra just acaba de començar! El llibre s'exhaurí en poques setmanes i, sense por d'exagerar, esdevingué un petit mite de la resistència cultural d'aquells anys tenebrosos.


Els ajuts de tothom foren inabastables. La solidaritat, de primera, sense que es pugui posar cap emperò. Quan la Brigada Social va trucar el timbre de ca meva amb l'ordre de segrest del llibre, es va adonar que... ja no n'hi havia cap ni un! En pocs dies tots els exemplars havien estat distribuïts i venuts. Va ser un gran triomf de l'antifeixisme illenc, un gran fracàs de les forces reaccionàries que amb la repressió volien dificultar l'avenç de la nostra literatura.


Miquel López Crespí


La campanya rebentista dels excarrillistes (PCE) i afins contra el llibre L'Antifranquisme a Mallorca (1950-1970) (I)

"Aquella ferotgia contra els marxistes revolucionaris, la seva sordidesa, eren fruit de la intransigència més sectària que hom pugui imaginar. Durant molts d'anys no s'havia vist mai a Mallorca una salvatgeria, un odi reaccionari tan verinós contra l'esquerra i els intel·lectuals antifeixistes. Potser hauríem de retrocedir als tenebrosos dies de la sublevació militar, quan Llorenç Villalonga llegia per la ràdio els seus discursos profeixistes, per a trobar una podridura semblant". (Miquel López Crespí)


Coberta del llibre L'Antifranquisme a Mallorca (1950-1970) editat per l'editor Lleonard Muntaner l'any 1994 i demonitzat per una colla de dogmàtics i sectaris, enemics de l'esquerra revolucionària tant en temps de la transició com en els anys posteriors.

Alguns aspectes de la brutal campanya rebentista que l'any 1994 el PCE i acòlits ordiren en contra del meu llibre L'Antifranquisme a Mallorca (1950-1970) (El Tall Editorial, Ciutat de Mallorca, 1994) i la meva persona, campanya feta amb abundor de mentides, articletxos malgirbats i tergiversacions de tota mena, ha estat descrita en el capítol "Els Mallorquins, de Josep Melià, en la lluita per la llibertat".

En aquell capítol vaig escriure, entre d'altres coses: "El primer pamflet en contra de les memòries d'un senzill antifranquista mallorquí (qui signa aquest article) va ser obra d'un dels màxims responsables d'aquesta política antipopular (a part de ser un dels dirigents que contribuí a l'assumpció entre determinats sectors de treballadors controlats pel carrillisme del Pacte social de la Moncloa, un atac directe als interessos econòmics i polítics del poble). Parl de Pep Vílchez, sempre fent costat (no en mancaria més!) als sector més pro-PSOE d'Izquierda Unida (fins fa poc del grup promonàrquic que encapçalen López Garrido i Cristina Almeida). Després, continuant en aquest camí de brutors contra els militants antifranquistes dels anys seixanta, en un altre pamflet publicat a UH el 28-IV-94 s'hi afegiren altres col.laboradors amb el nefast -per als interessos populars- carrillisme illenc. Ens referim als senyors Antoni M. Thomàs (antic responsable polític del PCE), Gabriel Sevilla, Alberto Saoner, Bernart Riutord, Ignasi Ribas, Gustavo Catalán, José Mª Carbonero, Jaime Carbonero i Salvador Bastida. Més endavant, per si no bastassin els atacs, encara s'hi afegí algun estudiós de la recent història nostrada.


Coberta del llibre No era això: memòria política de la transició (Edicions El Jonc) El llibre s'ha convertit en una espècie de "manual per la lluita nacionalista" per a les joves generacions de patriotes i militants antisistema de Catalunya. Amb les seves campanyes rebentistes els excarrillistes volien provar de barrar el pas al sorgiment d'històries alternatives de la transició.

S'atrevien a dir que els partits a l'esquerra del PCE, és a dir l'esquerra revolucionària, treballàvem objectivament per al "franquisme policíac". I ho signaven sense cap mena de vergonya

La campanya rebentista tenia per objecte, amb la utilització de tota classe de mentides i calumnies, desqualificar-me com a escriptor, com a persona i com a conegut lluitador antifeixista. En l'immund pamflet que publicaren a Última Hora (28-IV-94) els senyors Antoni M. Thomàs i companyia s'atrevien a dir que els partits a l'esquerra del PCE, és a dir l'esquerra revolucionària, treballàvem objectivament per al "franquisme policíac". I ho signaven sense cap mena de vergonya, segurs de fer mal, imaginant que aquella indignitat impresentable podria fer callar la persona insultada. Eren el mateix tipus de mentides que, en temps de la guerra civil, serviren per a criminalitzar (en tota l'accepció de la paraula) i posteriorment assassinar, els marxistes del POUM, tants d'anarquistes de la CNT i internacionalistes del tipus d'aquell gran intellectual antifeixista italià, Camilo Berneri. Aquella ferotgia contra els marxistes revolucionaris, la seva sordidesa, eren fruit de la intransigència més sectària que hom pugui imaginar. Durant molts d'anys no s'havia vist mai a Mallorca una salvatgeria, un odi reaccionari tan verinós contra l'esquerra i els intel·lectuals antifeixistes. Potser hauríem de retrocedir als tenebrosos dies de la sublevació militar, quan Llorenç Villalonga llegia per la ràdio els seus discursos profeixistes, per a trobar una podridura semblant.

A una illa on tots en coneixem de sobres, aquesta provatura d'escampar arreu, i en els diaris de màxima difusió, la mentida i la calúmnia dient que els militants de l'esquerra revolucionaria érem al servei del "franquisme policíac" era tan bestial, i alhora un fet tan ridícul, una brutor tan fora mida i tan increïble, que finalment només serví per a demostrar ben clar a tothom la manca de qualsevol sentit de la veritat o de la més mínima ètica en els autors de la forassenyada campanya rebentista.

Posteriorment vaig arribar a saber, per gent amiga del PCE, que els autors del pamflet abans esmentat es proposaven, entre moltes altres coses, desmoralitzar l'autor, en aquest cas qui signa aquest article, aconseguir el meu silenci fos com fos, impedir que continuàs escrivint des d'una posició d'esquerra independent i marxista sobre tot el que es refereix a la nostra recent història política per a, finalment, "expulsar-me" del món cultural i polític de Mallorca. Volien obtenir els mateixos resultats -l'extermini de l'adversari- amb mètodes semblants al que sempre ha emprat la reacció i el feixisme per a acabar amb la dissidència.

Fent-me callar, desprestigiant la meva persona i la meva obra, volien aconseguit, il·lusos!, que no hi hagués versions alternatives a les històries oficials procarrillistes. La intenció dels mentiders i calumniadors era ben clara: embrutant el nom dels companys i companyes de l'esquerra revolucionària de les Illes i, de rebot, el meu treball, deixaven el camp obert als seus deixebles, a tots aquells que basteixen la història de l'estalinisme i el neoestalinisme illenc. Els excarrillistes, entestats en la persecució de l'intel·lectual nacionalista d'esquerra, esdevenien així una eina eficient de la postmodernitat. Es demostrava que no solament era la púrria postmoderna oficial, l'exèrcit d'"intel·lectuals" servils al servei de la reacció, la que s'encarregava d'anihilar les possibilitats de redreçament nacional i social. Ells, els signants dels pamflets, realitzaven la mateixa tasca. En aquests agents polítics i culturals del neoestalinisme tenia el sistema els seus millors aliats. Una vegada més, com en temps de la transició, els fets, les brutors abans esmentades, esdevenien la prova pública de com el sistema d'opressió nacional i social, ben igual que en temps de la restauració borbònica, se servia d'aquests personatges per a aconseguir idèntiques fites: provar de destruir l'esquerra alternativa.

Miquel López Crespí

Articles d´actualitat política de l´escriptor Miquel López Crespí


«Anterior   1 2
 
Powered by Life Type - Design by BalearWeb - Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS